El
interés que el productor pone de manifiesto en el
Holando Argentino, habla a las claras que tenemos un país
donde se sigue apostando a la lechería a pesar de
la fuerte presión que muchas veces el hombre de campo
recibe por parte de la agricultura, que en su mayoría
son pequeños y medianos productores que producen
leche en campos arrendados con el alto costo de los alquileres
por la presión que ejerce la soja. Al tambero cada
vez se le hace mas difícil, sin embargo, sigue apostando
a la lechería.
También se debe fortalecer el diálogo entre
las partes para ir poco a poco encontrando las soluciones
que permitan un buen negocio para todos. Tenemos un Gobierno
elegido mayoritariamente por el pueblo, que asumió
hace unos días, entonces considero que merece la
oportunidad de generar el debate sobre la problemática
de la lechería, si bien es importante la presión
que el productor lechero hizo para ser escuchado, finalmente
reinó el diálogo, porque la confrontación
no le sirve al productor, siempre el diálogo permite
encontrar la salida.
Es necesario que a través del diálogo entre
el Gobierno, la industria y los productores se acuerden
valores diferenciales para el queso cuartirolo, la leche
fluida, la manteca, el yogurt, para que el pueblo argentino
tenga la posibilidad de consumir lácteos a un valor
acorde a lo que está ganando. Los productores muchas
veces exigimos precios internacionales, pero no debemos
olvidar que los sueldos que pagamos en el campo son a valor
argentino, por lo que creo que tenemos el deber de vender
productos al pueblo argentino a un valor razonable, pero
que nos dejen exportar el resto de los productos a valor
internacional. De esta manera el productor va a subvencionar
el precio argentino con una producción rentable a
través de la exportación.
Para la Sociedad Rural de Morteros el año 2007 fue
muy importante, porque no sólo desde la cuenca lechera
más importante de América Latina se abasteció
el mercado interno de vaquillonas, donde desde todas las
provincias argentinas productoras de leche vinieron a buscar
genética, sino que se concretó un nuevo embarque
de vaquillonas a Venezuela, lo que totalizan alrededor de
3.000 vaquillonas con genética cordobesa que fueron
vendidas a ese país. Esto permitió colocar
el excedente de vaquillonas a un precio interesante, además
creo que es importante poder sembrar en el mundo nuestra
genética, esto hace que hoy Brasil, Paraguay, Ecuador
y Bolivia estén solicitando genética lechera
de esta región cordobesa.
En las primeras décadas del siglo XX cuando desde
Europa llegaron a estas tierras, en su mayoría de
origen piamonteses, italianos comenzaron con la producción
de trigo, pero debido al régimen de lluvias mal repartido
que tiene nuestra zona, entendieron que la agricultura tiene
mucho riesgo para lograrla. Nuestros abuelos entendieron
que debían abrazarse a las overas negras para cobrar
todos los meses unos pesos y poder desarrollarse, con vacas
que producían 4 a 5 litros de leche por día,
de esta manera fueron conformándose los pequeños
y medianos productores y algunos pasaron a ser grandes productores
formando de esta manera la cuenca lechera más importante
de Latinoamérica con vacas que producen entre 20
y 30 litros diarios, logrando incluso récord de hasta
50 litros.
Todo esto se logró con el esfuerzo de todas estas
familias que fueron incorporando genética de manera
constante junto con la tecnología. Esta gente no
está dispuesta a vender toda esa genética,
todo su esfuerzo para hacer hamburguesas, va a defender
a sus vacas y sigue invirtiendo en genética para
el mejoramiento de los planteles, ya que la mayoría
realiza inseminación artificial comprando embriones
congelados, trabajan con trasplantes embrionarios. Todo
esto nos da la tranquilidad a los pueblos de la cuenca lechera
de seguir teniendo una economía creciente por- que
el tambo es la única actividad que distribuye sus
riquezas en cada uno de los pueblos. En nuestra zona con
1.800 tambos se generan 70.000 puestos de trabajo, haciendo
que no tengamos que soportar el problema de la desocupación,
la gente de nuestros pueblos tiene la posibilidad de desarrollarse,
son comunidades en permanente crecimiento, con gran pujanza,
todo eso lo logró la lechería, así
que entre todos debemos defenderla a través del permanente
diálogo.
Ider
Peretti, Presidente de la Sociedad Rural de Morteros.
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