Cada
año, la Cooperativa láctea Manfrey radicada
en la localidad cordobesa de Freyre, realiza una presentación
de fin de año ante la prensa especializada, en donde
se exponen los puntos más sobresalientes que la actividad
láctea ha dejado para el balance. A la luz de lo
acontecido en el transcurso del 2007 y de lo expresado por
Ércole Felippa hace exactamente un año, la
sensación es que la lechería argentina no
sale del brete y ha dejado atrás un año de
problemas y conflictos, y como si fuera poco se prepara
para un 2008 cargado de incertidumbre. "Argentina tiene
excelentes oportunidades dado un contexto externo extremadamente
favorable. Hoy hay una demanda mundial muy firme y una demanda
interna en las mismas condiciones con valores muy altos.
Entonces yo creo que acá hay que trabajar como cadena
para poder establecer los mecanismos necesarios para que
los productores puedan obtener un precio acorde a la rentabilidad
necesaria para que la producción sea sustentable
en el tiempo", había declarado hace exactamente
un año atrás en las mismas circunstancias
el presidente de la Cooperativa Manfrey.
En aquella ocasión Felippa también advertía
sobre la necesidad de que la industria tenga su margen de
rentabilidad para poder seguir haciendo las inversiones
necesarias y así resolver el crecimiento que pedía
la producción, y que el consumidor por otro lado
no tuviera que pagar precios desmedidos como consecuencia
de situaciones ajenas que se dan al mercado interno. Pasaron
aproximadamente 365 días desde aquella vez y hoy,
analizar el presente del sector lácteo, resulta algo
así como jugar a buscar las seis coincidencias entre
dos fotografías en una revista de crucigramas.
Sin embargo, la persistencia de una mirada optimista sobre
el futuro de la lechería, resulta acaso la mejor
de las virtudes con que los actores de la cadena deben pensar
el negocio. En ese sentido, lo expresado por Felippa sobre
el final de 2007 puede resultar redundante en comparación
a otros años, aunque sus palabras no son otra cosa
que el fiel reflejo de los problemas de la lechería
argentina.
Volver
a empezar
Parece una novela pero no lo es. Se trata de la lechería
argentina y de la necesidad de que el affaire entre productores,
industriales y Gobierno Nacional tenga un final feliz. Desde
hace tiempo, ríos de buena voluntad han ido a parar
a un mar de incertidumbres y diferencias que en los últimos
tiempos han parecido irreconciliables. "Si llegamos
a una situación como la que tuvimos hace un mes atrás
con los bloqueos a algunas industrias, es porque algo habremos
hecho mal, aunque no voy a acusar a nadie sino que cada
uno deberá asumir la parte que le corresponde. Nosotros
ya le hemos anunciado a nuestros productores que más
allá de lo que diga el Gobierno vamos a mantenerle
los precios" declaró el titular de la cooperativa
cordobesa.
Más allá de las idas y venidas el comienzo
de un año nuevo, es sinónimo de fe y esperanza.
Así lo expresó Ércole Felippa: "Es
fundamental trabajar en un proceso de reconstrucción
de confianza. Debemos construir una cadena sobre los puntos
en que todos coincidimos. Sobre esos aspectos comunes debemos
basar la confianza para cuando tengamos una base sustentable,
pulir aquellos puntos en los que hay discrepancia. Sobre
esta cuestión está sentado el futuro de la
lechería".
Al igual que sobre el final 2006, enfatizó que están
dadas todas las condiciones para que Argentina juegue un
papel preponderante en el mercado mundial de lácteos
en función de la avidez que el mundo está
mostrando por la producción láctea argentina.
"Creo que nuestra actividad más allá
de la coyuntura tiene un enorme futuro, porque cuando le
explicamos a colegas del exterior que el sector lácteo
de Argentina está atravesando una crisis no lo pueden
creer, habida cuenta de los precios internacionales actuales".
Más adelante, interpretó que la visión
del Gobierno Nacional apunta a que los alimentos sean baratos,
y reconoció que ese, es un concepto de política
económica comprensible con el que se puede o no estar
de acuerdo, aunque criticó los instrumentos que se
utilizan para lograr esos objetivos. En ese sentido, confió
en que es posible armar mecanismos de subsidios con transparencia
y simplicidad que puedan ser ejecutados para que los consumidores
puedan acceder a un producto conforme a su nivel de ingresos:
"nosotros como empresa hemos presentado al Gobierno
mecanismos de autorregulación de exportaciones para
que, teniendo en cuenta las asimetrías que hay entre
las industrias lácteas nacionales tengamos mayor
transparencia y no algunas empresas salgan beneficiadas
y otras perjudicadas. Lamentablemente estas propuestas se
aplican tarde y mal y las consecuencias son las que todos
conocemos".
"El
tiempo dirá..."
Tal como lo advirtiera hace exactamente un año atrás
en las mismas circunstancias, Felippa remarcó el
proceso de internacionalización de la lechería
poniendo como ejemplo el caso de los frigoríficos
nacionales, actualmente comprados por capitales extranjeros
que avizoran perspectivas en el negocio de los alimentos
más allá de la coyuntura: "El sector
de la lechería está asistiendo a un proceso
bastante similar en donde vemos que son pocas las empresas
que quedaron con capitales íntegramente nacionales.
El tiempo dirá si esta tendencia es buena o mala,
pero como dato no debe dejarse de lado que nuestras cooperativas
se fundaron con el objetivo de constituirse en alternativas
en donde los productores contaban con más herramientas".
Las
cifras del 2007
En cuanto al saldo que ha dejado el 2007 para la Cooperativa
Láctea Manfrey en relación al contexto que
envuelve a la actividad, Ércole Felippa, fue tajante:
"el sector lácteo está en el peor momento
y en el peor lugar aunque nosotros como cooperativa, tratamos
de posicionarnos dentro de ese cuadro en el lugar menos
nocivo como para buscar alternativas de negocios acordes
a nuestras dimensiones".
Los datos estadísticos reflejan que el 2007 ha sido
un año complicado para todo el sector industrial.
En lo que respecta a la recepción de materia prima,
la Cooperativa receptó un 10% menos que lo que había
recibido en 2006, año en el que el crecimiento de
este indicador con respecto a 2005 había sido de
un 16%.
Por su parte, en el mercado interno las ventas aumentaron
para esta cooperativa en el orden del 24% aunque sus exportaciones
cayeron a un 50%. En relación a la facturación,
la empresa ha exhibido un incremento del 2,5%. Un dato para
destacar tiene que ver con las proyecciones de inversión
que Manfrey había previsto para el 2007. Hace un
año las expectativas de inversión de Manfrey
para el 2007 hablaban de 17 millones de pesos destinados
a mejorar su capacidad e infraestructura. Sin embargo, la
cooperativa invirtió algo más de 4 millones
de pesos, respondiendo a una política de apostar
a lo básico e indispensable para seguir en carrera.
Para el 2008 los proyectos de Manfrey tienen que ver con
la reestructuración de todo su sistema informático
que permitirá mejorar ampliamente sus procesos de
gestión. Otra de las inversiones programadas para
el 2008 tiene que ver con hacer más eficiente el
envasado de dulce de leche, un producto que trabaja fuertemente
esta cooperativa y que necesita una adecuación de
su sistema acorde a la escala productiva.
Felippa precisó que hay en carpeta proyectos que
surgieron con el crecimiento de la empresa relacionados
a depósitos, silos y dinámica de embalaje.
Sin embargo, remarcó que la concreción de
los mismos está sujeta a un escenario en el que las
condiciones sean propicias.
Asimismo, avizoró un escenario para la lechería
en el próximo año fuertemente signado por
el cierre de tambos, aunque señaló que la
producción de leche no decaerá sino que estará
concentrada en menos tambos de cada vez mayor producción.
"Si el clima acompaña, tendremos este año
un crecimiento de 3 al 4% con respecto al 2007".
Finalmente, el directivo cerró su alocución
expresando la convicción que la Cooperativa tiene
sobre el futuro promisorio de la lechería más
allá de las eventualidades y el firme compromiso
de Manfrey de trabajar por un escenario de justicia que
beneficie a todos los actores involucrados en la cadena,
inclusive al público consumidor.
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