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| El
equipo de Fabián
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Toda
la familia Varsi se beneficia ahora con el curso que realizo
el papá |
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Fabián
Varsi, tiene 36 años, está casado con Sandra
y tiene 4 hijos. Los mellizos Jonathan y Mauro de 15 años
junto a Andrés, de 17. Comienzan el día a las
cuatro y media de la mañana, momento en el que se levantan
para ir a dar una mano al tambo a sus padres y ayudar luego
con quehaceres como el cuidado de la guachera y la preparación
de las parcelas para las vacas. Por la tarde, viajan en una
trafic hasta la ciudad de Sunchales para asistir al colegio
Técnico Secundario.
Fabián, el "Capitán" del equipo, pertenece
a la nueva camada de Profesionales Tamberos surgidos del curso
dictado por el INTA Rafaela. Actualmente, trabaja en una explotación
tambera de 1.700 litros y 70 vacas en ordeñe ubicada
en la localidad de Ataliva.
Nuestro Agro visitó el establecimiento para conocer
un poco más de cerca el resultado que el proyecto del
INTA ha tenido en sus egresados, y de qué manera es
puesto en acción por sus principales protagonistas.
Desde temprana edad, Fabián estuvo vinculado al trabajo
rural y puntualmente a las labores en los bretes aunque reconoció
que muchos de los conocimientos adquiridos en base a su experiencia
de años, fueron profundizados a partir del curso del
Profesional Tambero. "Una de las herramientas que trato
de aplicar tiene que ver con la medición de pasto y
la disponibilidad de materia seca que tenemos en cada una
de las parcelas que le hacemos a las vacas".
Para este joven ahora "Profesional tambero", la
posibilidad de intercambiar puntos de vista y experiencias
con colegas de la zona, fue uno de los aspectos positivos
que tuvo el curso. De igual manera, destacó el compromiso
y la preocupación de los técnicos del INTA en
el dictado de cada una de las clases. "Gracias al INTA,
tuvimos la oportunidad de aprender e incorporar técnicas
y herramientas nuevas, que ojalá podamos ir aplicando
de a poco en la práctica".
Finalmente, Fabián dio su impresión sobre su
futuro en la actividad lechera, dejando en evidencia que la
lechería argentina debe transformarse radicalmente
para no desaparecer: "Mi permanencia en el tambo va a
estar condicionada por lo que pueda llegar a valer la leche
en el futuro. Ahora mi prioridad es poder terminar una casa
que estoy construyendo en el pueblo y que los chicos puedan
terminar sus estudios. Yo no me puedo quejar porque soy joven,
toda mi familia colabora, tengo un empleo y estoy muy cómodo,
pero el trabajo del tambo tiene que tener un buen retorno".
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