La
Secretaría de Agricultura reabrió parcialmente
a fin de enero los registros de exportación de maíz
y trigo, que estaban cerrados desde marzo y noviembre, respectivamente.
La medida, principalmente en lo que respecta al trigo, era
muy esperada por productores agropecuarios y exportadores.
Pero quienes también celebran esta decisión
del Gobierno son los molinos brasileños que históricamente
se nutrieron de materia prima argentina, y que en los últimos
meses ya empezaban a evidenciar la escasez de trigo y maíz
para procesar.
Desde el momento de la reapertura de las exportaciones de
trigo el primer síntoma positivo fue un fuerte repunte
del precio, que al 30 de enero cerraba casi a $ 700, un precio
que según el presidente de CRA, Mario Llambías,
"es el que debería haber tenido durante todo el
año pasado".
Para la Secretaría de Agricultura de la Nación,
la reapertura no pone en peligro "el abastecimiento interno
de harina y colabora en la estabilidad del precio al consumidor,
al tiempo que facilita el acceso del productor al precio internacional
resolviendo el problema de Brasil, que está necesitando
trigo".
Lo que también trascendió es que el secretario
de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se habría opuesto
a la anuencia de su par de Agricultura, Javier de Urquiza,
producto del temor por una escalada en los precios internos,
dada la liberación de los embarques y un impacto en
el nivel de inflación.
Sin embargo, la reapertura del trigo no es total, sino que
alcanza hasta 2 millones de toneladas, que es lo que se estima
que quedará para embarcar más allá de
los 7 millones necesarios para el consumo interno y otros
7 millones ya registrados para exportar. Según datos
de las Bolsas granarias más importantes del país,
la última cosecha supera los 15 millones de toneladas.
Cabe destacar que mientras el registro de ventas externas
de trigo estuvo cerrado, los productores recibieron un precio
muy por debajo de la cotización internacional y pese
a los reclamos sectoriales de las entidades que representan
a los productores, se puede afirmar que uno de los principales
factores que impulsó la reapertura, no fueron las crecientes
quejas de los productores sino la presión brasileña,
que a principios de enero comenzó a evaluar los daños
en su economía molinera, comenzando a comprar trigo
extra Mercosur.
En medios nacionales se publicaron por esos días las
reservas del caso: "hay 7 millones de toneladas ya declaradas
y casi 8 millones de toneladas compradas, con lo cual de los
2 millones que se abren ahora, la exportación sólo
tendrá que comprar un millón. Y al ritmo de
compras que venía mostrando, de entre 200.000 y 250.000
toneladas semanales, el millón de toneladas por comprar
duraría aproximadamente un mes. Una vez cubierto ese
volumen, habría una especie de autocierre del registro
hasta el año que viene", especuló Gustavo
López, director de la consultora Agritrend. La decisión
del Gobierno fue anunciada a la cadena triguera en una reunión
de la que participaron empresas exportadoras (Cargill, Dreyfus
y Aceitera General Deheza, entre otras), la Federación
Argentina de la Industria Molinera (FAIM) y AAPROTRIGO. Otra
vez, fuera de la negociación quedaron las cuatro entidades
tradicionales del agro: la Sociedad Rural Argentina (SRA),
CONINAGRO, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación
Agraria Argentina (FAA). Igualmente, sus dirigentes celebraron
el anuncio.
Expectativas
En relación con el maíz, las firmas exportadoras
podrán registrar ventas externas "correspondientes
a operaciones cuyo período de embarque se inicie
a partir del 15 de febrero y con fecha de inicio de embarque
no más allá de 30 días corridos desde
la fecha registrada, con una prórroga automática
de 15 días corridos", según informó
Agricultura. "Después de mucho tiempo, volvemos
a estar comunicados con el mundo. Si esta situación
se hubiese prolongado, los precios habrían caído",
afirmó David Lacroze, presidente de la Asociación
Maíz y Sorgo Argentinos (MAIZAR). "Es un paso
hacia la normalización de los mercados", dijo
Eduardo Buzzi, presidente de FAA, quien días antes
del anuncio se había promulgado con dureza hacia
el Gobierno en relación con este tema.
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