Lo
primero que impresiona cuando un visitante ingresa al establecimiento
ganadero del Dr. Luis María Barreiro, en el ángulo
sureste del distrito Lehmann, es la uniformidad del rodeo.
Se puede ver a un centenar de teneros compartiendo un potrero
y parecen calcados unos a otros. La misma impresión
ofrece el millar de cabezas que forma parte del emprendimiento.
Es apenas una particularidad de ese campo que maneja un médico
que un día decidió abandonar su profesión
para radicarse en el campo y dirigir un establecimiento ganadero,
toda una rareza en tiempos de avance de la frontera agrícola
y despoblamiento de las zonas rurales (ver aparte).
La invitación a Nuestro Agro fue para asistir a una
jornada de inseminación artificial a 307 madres, en
un operativo donde participaron prácticamente todos
los empleados del establecimiento. La técnica empleada
fue la de reproducción artificial a tiempo fijo y la
explicó el Dr. Claudio Lemos, un veterinario chaqueño
que se especializa en reproducción bovina y está
a cargo de los planteos reproductivos en el campo de Barreiro.
"La reproducción artificial a tiempo fijo consiste
en sincronizar los celos de la vacas e inseminarlas en el
mismo día. Esta es una tarea que permite obtener un
número grande de terneros, ya que con los productos
de la primera siembra se obtiene alrededor de 60% de terneros.
Luego se hace un repaso de la inseminación y con eso
en este campo estamos a un promedio del 83% de preñez
con inseminación. Un índice muy alto, ya que
incluso con el repaso de los toros estamos en 94-95% de preñez",
contó Lemos. El
destete precoz, una clave
El veterinario aclaró que "en condiciones de
campo de cría convencionales son resultados que no
se logran". ¿Por qué entonces sí
se obtienen tales resultados en el campo de Barreiro? "Aquí
se hace un destete precoz, que es una técnica que
permite sacarle el ternero precozmente a la vaca. El ternero
pasa a criarse básicamente con Ruter, un alimento
que permite el desarrollo precoz del rumen y es así
como el ternero se independiza de la madre y sigue su vida
en forma independiente. Esto le permite a la vaca librarse
de la producción de leche que la destinaba para su
cría y esa leche la destina para mejorar su condición
corporal. Así, el animal comienza a ganar kilos,
comienza a producir una cobertura grasa y esto hace que
la vaca tenga una mejor calidad hormonal, que permite lograr
estos resultados. Lo único que tiene que hacer es
producir hormonas y óvulos para reproducirse, y preñarse".
El día en que se concretó la visita de Nuestro
Agro se inseminaron 307 hembras. El ritmo de inseminación
fue extraordinario: un minuto por cada animal. La operación
tiene su complejidad y sus particularidades. "Hacemos
un manejo hormonal del ciclo sexual de la vaca", explicó
el Dr. Lemos.
"Para eso se utilizan dispositivos intravaginales impregnados
de progesterona y eso actúa como un cuerpo lúteo
artificial de la vaca. En ese mismo momento se coloca el
dispositivo y se colocan también 2 cm. de benzoato
de estradiol. De esta forma nosotros hacemos arrancar una
onda folicular. Ese dispositivo se retira a los 7 días
y en ese momento ponemos 2 cm. de proteslandina y de esa
forma logramos romper el cuerpo lúteo de aquellas
vacas que tenían cuerpo lúteo y el día
8 se pone 1 cm. de benzoato y de esta forma logramos sincronizar
las ovulaciones", agregó.
El manejo de los tiempos es otra clave. Se sincronizan celos
y ovulaciones. El noveno día, en un lapso que va
desde la 52 a la 56 horas de retirado el dispositivo, se
inseminan las vacas. "Tenemos 4 horas para sembrar,
pero para que nos den los tiempos se deben retirar los dispositivos
en grupos de vacas. En este caso se arman grupos de 100
vacas y de este modo, con un inseminador capaz y muy entrenado,
logramos inseminar 300 vacas en una tarde".
Angus,
los preferidos
Lemos destacó que el establecimiento apuesta principalmene
a la raza Angus, por la facilidad de preñez que tiene.
También hay cruzas con Brangus. Según Lemos,
"la idea es hacer una especie de retrocruza, a las
vacas Angus le estamos poniendo Brangus de tipo tres octavos,
y al producto de eso le vamos a volver a poner Angus. Nuestro
objetivo es no irnos del Angus y viendo las condiciones
ambientales de estos campos duros, consideramos que es necesario
tener un cierto porcentaje de sangre cebú".
La reorganización del campo llevó su tiempo.
Lemos recuerda que "en inseminación arrancamos
de cero con el sistema de inseminación artificial.
El primer año vinimos a hacer una inseminación
de tipo convencional, específicamente yo vine a hacer
un trabajo de tacto de preservicio para preparar el rodeo
y de esa forma luego un inseminador mío continuó
con el trabajo. Al año siguiente ya hicimos algo
de inseminación convencional y comenzamos con el
tiempo fijo. Ahora ya hacemos todo con tiempo fijo. También
es cierto que hemos capacitado gente del establecimiento
que realizan trabajos de inseminación. La idea es
hacer el trabajo y capacitar, que la gente del campo también
lo haga", subrayó Lemos.
El sistema que se implementó en el campo de Barreiro
contempla que dentro de 17 días de la fecha de inseminación
de tiempo fijo se completa la inseminación durante
7 u 8 días con detección de celo, ejecutando
la inseminación el propio personal del campo.
Lemos contó a Nuestro Agro que utilizan "genética
de Las Lilas, toros tanto Angus como Tejas, y en Angus,
Juan XXIII, que es un Angus tres octavos. Este año
se incorporó un nuevo toro que es de genética
de Groppo, es un toro que compró Luis María
del que se congeló semen, y también se está
usando ese toro, que es un Angus".
En el campo de Barreiro no se hace invernada, sino exclusivamente
cría. Se apunta a producir un animal de características
carniceras, fácil de engordar y que tenga buena terminación.
El rodeo tiene mil vientres, de los cuales 850 están
en producción constante y se destetan alrededor de
850 o 900 terneros por año. Las hembras se conservan
todas y los machos se venden a otros criadores o se crían
hasta los 180 kilos aproximadamente, para luego ser colocados
en el mercado.
"Tenemos el objetivo de tener el 100% de vacas fértiles
en 10 o 15 años y la única forma de seleccionar
por fertilidad es eliminando las vacas que no se preñan",
sintetizó Lemos. "Estamos eliminando un 5%,
al margen de las vacas que se eliminan por cuestones de
edad. Un aspecto de selección es la fertilidad y
la otra causa de rechazo, es la edad. Y para eso tenemos
la reposición lógica".
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