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| La UE
suspendió las importaciones de carne brasileña
¿Otra
oportunidad que se pierde?
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limitaciones que tienen las exportaciones argentinas de carne
no permitirán al país aprovechar las restricciones
impuestas por la Unión Europea al vecino país,
principal exportador de carne del mundo. En Brasil acusan
a la UE de proteccionismo. |
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La
noticia se conoció a fines de enero: la Unión
Europea resolvió suspender las importaciones de carnes
procedentes de Brasil, tras no haber fructificado la negociación
con las autoridades brasileñas sobre los establecimientos
autorizados a exportar bajo un nuevo sistema de control sanitario
reforzado. Las exportaciones brasileñas continuarán
hasta mediados de marzo, pero para la carne que obtuvo certificación
antes del 31 de enero.
En otro momento, la noticia hubiera sido bien recibida en
la Argentina. Brasil es un competidor directo de nuestro país
en la venta de carne al mundo y de hecho es el principal exportador
de productos cárnicos. Sin embargo, el tren de la oportunidad
encuentra a los productores argentinos lejos de la estación:
las conocidas restricciones impuestas por la política
oficial a las exportaciones de carne no permitirán
aprovechar esta excelente ocasión que brindan los mercados.
La medida de los europeos tiene su historia. Tras haber hecho
varias inspecciones sobre diversas exigencias sanitarias a
los exportadores brasileños y comprobar que se estaban
incumpliendo, la UE decidió no admitir carne salvo
de determinados establecimientos que cumplieran totalmente
con sus requerimientos, aunque hoy no existe ninguna empresa
exportadora que esté inscripta en dicha lista.
Por su parte, JBS Friboi, el principal grupo productor mundial
de carne vacuna –que en Argentina posee el Swift-, minimizó
los daños que puede causar el cierre del mercado europeo,
aunque sus previsiones eran exportar el 25% de su producción
de 2008 hacia la UE. Para el grupo, habrá otros países
que absorban el volumen que debería de exportarse a
la UE y el resto irá destinado hacia el mercado interno
donde habrá un exceso de oferta, disminuyendo los márgenes
de beneficio de la industria cárnica brasileña;
el sueño de los Kirchner y de Guillermo Moreno, pero
en tierras cariocas.
La decisión de la UE estuvo motivada por las deficiencias
detectadas en los controles efectuados en Brasil en el registro,
identificación y control del movimiento de las reses.
Las autoridades europeas efectuarán controles para
verificar el cumplimiento de estos requisitos y podrán
revisar la lista de empresas autorizadas para la importación
según los resultados de esas inspecciones. Reacciones
en Brasil
Las reacciones en Brasil no se hicieron esperar. La cancillería
de Lula convocó al encargado de negocios de la Unión
Europea en el país, Nicholas Foster, para expresarle
la "inconformidad" del Gobierno con las medidas.
"La pretensión europea de que Brasil seleccione
trescientas propiedades (...) es discriminatoria entre haciendas
perfectamente habilitadas", dijo un comunicado de la
cancillería.
Brasil había enviado a la UE los nombres de unos
2.600 criadores de ganado que, según el Ministerio
de Agricultura brasileño, cumplen las exigencias
europeas.
Nogueira expresó a Foster "la inconformidad
del Gobierno brasileño con la decisión de
la Comisión Europea de no publicar la lista de haciendas"
enviada por Brasil, dijo el comunicado.
La exigencia europea de que Brasil restringa la lista de
haciendas habilitadas "no corresponde con los principios"
que deberían guiar la relación entre Brasil
y la Unión Europea, elevada en el 2007 al carácter
de "estratégica", agregó.
Brasil es el mayor exportador mundial de carne vacuna. Sus
ventas totales en el 2007 fueron equivalentes a unos 4.200
millones de dólares, de los cuales 1.400 millones
estuvieron destinados a la UE.
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