Los
nuevos escenarios que plantea la producción ganadera
bovina, con su desplazamiento a zonas antes consideradas marginales,
y de la frontera agrícola en todo el país, obligan
a desarrollar nuevos modelos de pasturas. Desde hace algunos
años, técnicos argentinos y estadounidenses
trabajan para desarrollar nuevas especies y mejorar otras
existentes, adaptadas a condiciones de similares características
en ambos países, con ensayos en diversas zonas de La
Pampa y regiones de Oklahoma y Texas.
La experiencia se realiza desde el año 2006 entre técnicos
de la Fundación Samuel Roberts Noble de los Estados
Unidos (dedicada desde hace más de 60 años a
mejorar la actividad agropecuaria de los estados de Oklahoma
y Texas, caracterizados por una baja tecnificación
de sus campos a principios del siglo pasado), y la empresa
argentina Gentos, mejoradora y productora de semillas forrajeras.
El acuerdo tiene por objetivo desarrollar nuevas variedades
de la especie Festuca arundinácea (festuca alta), adaptables
a la condición de estrés estival, además
de identificar nuevas especies posibles de investigar en el
futuro. Gramíneas
para zonas semiáridas
Las gramíneas templadas evaluadas, y en algunos casos
utilizadas, en estas zonas semiáridas, manifestaron
importantes problemas de persistencia por las extremas condiciones
estivales. El estrés calórico e hídrico,
de normal ocurrencia durante los veranos, produce la mortandad
de plantas de estas gramíneas templadas, impactando
en forma directa en su persistencia.
Buscando soluciones a este escenario se desarrollaron en
los últimos años ensayos de persistencia de
gramíneas templadas. La utilización de nuevas
variedades y tecnologías ha permitido alcanzar, en
el caso de Festucas Mediterráneas, producciones de
6.300 kg de materia seca por ha y por año, en una
pastura al tercer año de implantación, registrando
un 90% del stand de plantas original, cuando el promedio
de la zona para las pasturas es de 2.200 kg de materia seca
por ha y por año.
Para verificar el desarrollo de estas experiencias que realizan
junto con la empresa argentina Gentos, los técnicos
de la Fundación Samuel Roberts Noble, Twain Butler
-doctorado en pasturas-, y Andrew Hopkins -doctorado en
el mejoramiento de plantas forrajeras-, recorrieron durante
10 días zonas del Oeste bonaerense, Este de La Pampa,
Sur de Córdoba, y Centro y Norte de Uruguay similares,
desde el punto de vista agroclimático a las de su
lugar de trabajo en Oklahoma.
En este sentido, Twain Butler, indicó que "el
Este y Centro de la provincia de La Pampa, tienen un ambiente
muy similar al de nuestras planicies (por Oklahoma, Estados
Unidos), si bien en esta región de la Argentina llueve
algo más y los suelos son más arenosos".
Por su parte, Andrew Hopkins, señaló que "la
principal limitante de nuestras zonas (por Oklahoma, Estados
Unidos) es el estrés durante el verano, por la combinación
de altas temperaturas con bajas precipitaciones, factor
que, representa un fuerte desafío a fin de lograr
pasturas permanentes para el desarrollo de actividades ganaderas".
Estas características de esa región estadounidense
de producción coinciden con las condiciones del Oeste
extremo de la región pampeana argentina donde, desde
el año 2004, la empresa Gentos desarrolla ensayos
a campo, tratando de encontrar la gramínea templada
que persista bajo estas condiciones adversas.
Además de las ya investigadas Festucas de origen
genético del Mediterráneo, caracterizadas
por su dormición y latencia estival, y por lo tanto
por su mayor capacidad de sobrevivir a las condiciones del
estrés de verano, durante este viaje los técnicos
estadounidenses identificaron, junto con sus pares argentinos,
nuevas especies posibles de ser investigadas en el futuro.
"El desarrollo de estos nuevos pastos, podrá
ampliar el horizonte de recursos forrajeros y pasturas para
ser utilizadas en esta amplia región de la Pampa
Húmeda y algunas regiones de Uruguay", comentó
Hopkins. Mientras que Butler destacó durante su viaje
"la importancia de algunas especies nativas que se
encuentran adaptadas a estas condiciones y que, mediante
técnicas de mejoramiento genético, permitirán
su mayor aprovechamiento".
En el marco del acuerdo entre la Fundación Noble
y Gentos se ha desarrollado una importante colección
de ecotipos de pastos adaptados a las condiciones de estrés
estival, compuesta por especies presentes en ambientes caracterizados
por las duras condiciones climáticas del verano.
La Fundación Noble manifestó un fuerte interés
de evaluar estos ecotipos en los Estados Unidos, a fin de
analizar trabajos de mejoramiento genético que ayuden
a incrementar la productividad y calidad de estas forrajeras
para estas regiones de similares características
en ambos países.
Experiencias
en leguminosas
Respecto de las leguminosas de invierno y su importante
aporte de calidad a las pasturas, los especialistas de la
Fundación Noble destacaron la dificultad de trabajar
en este tipo de ambientes con especies perennes, por su
imposibilidad de sobrevivir a las difíciles condiciones
estivales.
Sin embargo, utilizando leguminosas de ciclo anual han logrado
importantes avances mediante la semillazón de estas
especies, a fin de lograr su perennidad en las pasturas.
En este sentido especies de los géneros Medicago
(Medics anuales), vicias y diversos Trifolium (tréboles
de ciclo anual) podrían resultar ser una excelente
opción para nuestros ambientes. Tanto en Oklahoma
como en Texas, mediante la implantación de festuca
o agropiro en forma pura, han logrado excelentes resultados
con la intersiembra de leguminosas anuales en el segundo
año, ensayos que serán repicados en nuestro
país en el otoño de 2008 sobre pasturas ya
implantadas en la provincia de La Pampa.
Durante la recorrida realizada por nuestro país y
el Uruguay, los Dres. Butler y Hopkins de la Fundación
Noble encontraron ambientes -algunas zonas del oeste de
la provincia de Buenos Aires, este de La Pampa y sur de
Córdoba, así como también algunas zonas
del centro y norte del Uruguay- que presentan la misma problemática
existente en áreas de Texas y Oklahoma, en los Estados
Unidos. "El fuerte desafío a futuro es potenciar
el trabajo de mejoramiento genético que actualmente
se realiza en la Argentina, mediante el aporte de todas
las capacidades de la Fundación Noble en Oklahoma
y Texas, en la búsqueda de desarrollar nuevos modelos
de pasturas que permitan actividades ganaderas de gran productividad
en un futuro cercano" concluyó el Ing. Juan
Amadeo, director técnico Gentos S.A..
Al mismo tiempo, Amadeo destacó la importancia que
tiene para Gentos trabajar junto con la Fundación
Noble, por su amplia trayectoria en distintas áreas
agropecuarias. En este sentido, resaltó que esta
entidad estadounidense realiza, desde 1945, investigaciones
en agricultura, pasturas y biotecnología. En esta
última disciplina, es uno de los centros más
avanzados a nivel mundial y concentra gran parte de sus
esfuerzos en el desarrollo de marcadores moleculares, para
utilizar en distintas especies vegetales, como soporte básico
de los procesos de mejoramiento genético.
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