No
hay más certezas en cuanto al impacto que una eventual
crisis en la economía global podría traer para
el mercado de granos, que un pronóstico cuyos argumentos
se esgrimen desde la historia. En ese sentido, la referencia
obligada tiene que ver con la crisis del '29 a la hora de
dilucidar cuál es el futuro que el destino le depara
a los commodities agrícolas. Sin embargo, hay actores
y factores nuevos que están jugando un papel determinante,
y sacar conclusiones de aquella experiencia, podría
resultar inapropiado. Bien se sabe que las recesiones a lo
largo de la historia han tenido un efecto negativo sobre el
nivel general de precios, pero el contexto actual que viven
los mercados de commodities es muy diferente a todos los precedentes.
Si bien Estados Unidos sigue siendo la mayor potencia mundial,
hay otros actores que han ido ganando preponderancia y que
inciden igualmente en la determinación de los precios
agrícolas. China e India son hoy los máximos
exponentes de la demanda internacional de granos y su accionar
determina en gran medida las cotizaciones. Como si fuera un
paciente accidentado, la mayoría de los partes de salud
de la economía global que dan los especialistas, indican
que en un marco de incertidumbre lo más sensato es
esperar.
Por el momento, la única realidad indica que la articulación
de una creciente demanda mundial de granos y el déficit
que muestran las reservas mundiales de granos principalmente
en trigo y maíz, seguirán impulsando lo precios
de la plaza granaria más allá de los rumores
de una crisis económica global. La
soja sigue firme
En lo que respecta a la soja, la demanda sigue sostenida,
particularmente desde países asiáticos. De
acuerdo con los especialistas de Oil World, las importaciones
combinadas de poroto y harina de soja de cuatro naciones
asiáticas aumentaron en un 8% en diciembre último,
respecto del año pasado. Y si se toma el trimestre
octubre/diciembre de 2007, el incremento ha sido del 19%.
China es el motor detrás del crecimiento de las importaciones
de estas cuatro naciones, ya que el resto (Tailandia, Japón
y Corea del Sur) ha mostrado tasas de incremento mucho más
modestas, pudiendo ser un indicador de racionamiento de
la demanda ante los altos precios registrados en el complejo
soja.
Por otra parte, la demora en la recolección de soja
brasileña le pone presión demandante a la
mercadería de origen estadounidense. Todo lo que
demore en salir la soja desde los puertos de Brasil serán
requerimientos para los puertos norteamericanos.
Para mirar: cómo sigue la batalla maíz / soja
/ trigo de primavera por ganar hectáreas a sembrar
en la primavera (nuestro otoño) en EE.UU.
El
trigo volvió a subir
En Argentina el trigo finalmente recibió noticias
positivas. Luego de varias semanas donde los rumores marcaron
el ritmo de los precios, en la última semana de enero
se confirmó la reapertura del registro de exportaciones
para este cereal. Mediante un comunicado de prensa la Secretaría
de Agricultura informó que procedió a la reapertura
de los Registros de ventas al exterior de trigo y maíz
para "llevar normalidad a los merados de granos y dotarlos
de una mayor competitividad entre sus actores y asegurando,
a su vez a productores, condiciones de equilibrio y equidad
en la venta de su producción".
Los argumentos esgrimidos no hacen más que confirmar
que el mercado de trigo se vio distorsionado por las distintas
medidas gubernamentales para regular los precios internos
de los productos derivados del cereal y asegurarle a la
industria local la materia prima para el desarrollo de su
actividad.
La medida llega en el momento que Brasil, principal comprador
del cereal argentino, está evaluando eliminar unilateralmente
el Arancel Externo Común para la importación
de trigo proveniente de países extra-Mercosur.
Cuando se conoció la medida de reapertura del registro,
Brasil decidió mantener la tarifa del 10% para las
compras de trigo fuera del Mercosur, conforme una decisión
tomada por los ministros integrantes de la Cámara
de Comercio Exterior. Según el Ministro de Agricultura
de Brasil, la decisión fue tomada para convalidar
la medida de Argentina de abrir las exportaciones de trigo.
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