En
su informe OVERVIEW del 17 de marzo del corriente
año, publicado por M&S Consultores,
se realiza un interesante análisis sobre
la modificación del régimen de retenciones
y su efecto sobre la producción y comercialización
de la soja. En dicho informe se resume la aplicación
de retenciones a partir del año 2002 y
se realiza una pregunta sobre cuál ha sido
el objetivo de la nueva reforma. El aumento de
fines del 2007 apuntó a reforzar el superávit
primario que había caído a apenas
el 2% del PBI durante el año pasado dado
la gran explosión del gasto. "Fue
una muy mala señal de largo plazo para
la producción. Pero políticamente
tenía un sentido evidente: el Gobierno
encontró el atajo para implementar un ajuste
fiscal indoloro, sin recortar los gastos".
Pero
la última suba, ¿para qué?
En base al valor FOB actual de la soja de alrededor
de u$s 500 la tonelada, la retención móvil
da una suba desde 35% a 41/43%. Para los subproductos
sería un 4% menos.
"Con esta nueva suba del impuesto, la recaudación
por cobro de retenciones al complejo soja (con
47,5 M de toneladas de producción y a un
precio de u$s 480 al momento de la cosecha) podría
ascender a $ 31.500 M contra $ 12.000 M de 2007.
Es un salto del orden de los 2 puntos del PBI,
concentrado sólo en un rubro. El salto
recaudatorio total en concepto de retenciones
(soja y no soja) puede llegar a 2,5% del PBI".
M&S estiman que las retenciones totales pasarían
de 20.450 millones de pesos en el 2007 a 48.500
millones de pesos en el corriente año.
De ese total, al complejo soja le corresponden
31.500 millones, es decir el 65%.
Sigue manifestando el Informe que "el Estado
se está llevando más del 45% de
los ingresos totales del productor de soja sin
siquiera subirse al tractor. Los campos con rindes
más bajos ubicados en zonas más
alejadas del área pampeana más fértil
quedan descolocados. Es el certificado de defunción
para estos núcleos productivos que aportan
más del 20% de la cosecha total. A largo
plazo, este sistema de retenciones hiere de muerte
al 'oro verde' de la economía argentina.
Corta de cuajo con el objetivo de llegar a 70
M de toneladas de producción".
Pero sigue sin contestar la pregunta de más
arriba, ¿para qué? No hay una respuesta
contundente. Podría ser 'ideología
pura', quizás porque se estima que "un
peso en manos del Estado es más valioso
que en manos del sector privado, especialmente
si se trata de rentas 'extraordinarias'".
Otra hipótesis es que se busca financiar
una 'oleada masiva de subsidios fiscales', que
el informe estima que pasó de 8.800 millones
de pesos en el 2006 a 16.100 millones en el 2007.
Queda el interrogante de a cuanto ascenderá
en el corriente año. También se
dice que la coparticipación provincial
que en una época se movió en porcentajes
cercanos al 47% de la recaudación, ahora
está en un 35% y que sería lógico
aumentar ese porcentaje.
Posteriormente, M&S analizan la sensibilidad
fiscal a bajas en los precios de los granos. "Con
el actual esquema de retenciones móviles,
lo que a u$s 480 la tonelada de grano (41,8% de
alícuota) ingresarían $ 31.500 M
de recaudación, a u$s 450 (39,8%) serían
sólo $ 27.300 M y a u$s 400 (35,8% de alícuota)
"apenas" $ 22.000".
En síntesis, "el Gobierno volvió
a subir las retenciones a las exportaciones del
complejo oleaginoso. El Tesoro se llena de plata
(no así las provincias) y muchos productores
están más ajustados. Es una muy
mala señal a mediano plazo para la producción
y abre interrogantes a futuro. Como con la carne
y la leche, el Gobierno prioriza el corto plazo
y paraliza los mercados".
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