El
acto oficial de inauguración de la Cámara
Global de Semillas Svalbard, ubicada a unos 998
kilómetros del Polo Norte, se realizó
el 26 de febrero último. El acto contó
con la presencia del presidente de la Comisión
Europea para la Agricultura, José Manuel
Barroso; el keniata Premio Nobel de la Paz 2004,
Wangari Maathai, y el primer ministro noruego
Jens Stoltenberg, como las personalidades más
notorias.
La imponente construcción está emplazada
en el archipiélago Svalbard, sito a 483
kilómetros de Noruega continental, a orillas
del océano Glacial Ártico. Este
refugio genético o "Arca de Noé
de las semillas", como muchos ya lo están
bautizando a nivel mundial, se encuentra en el
extremo Norte de Europa, una zona montañosa
de "permafrost" –en Geología,
hielos permanentes que se dan en áreas
que siempre están en menos dieciocho grados
Celsius- en la isla Spitsbergen, cerca de Longyearbyen,
una población de 1.700 habitantes. La elección
del lugar no fue casual, puesto que la refrigeración
natural, sumada a la tecnología de útlima
generación, permite una óptima conservación
de las variedades almacenadas. Es compacta, prácticamente
cincelada en el interior de una montaña
y con un túnel de 130 metros por debajo
del permafrost hecho en acero reforzado, con una
galería subterránea de entrada a
la cámara de semillas que está concebida
para soportar explosiones y sismos, en tanto las
puertas de doble blindado a prueba de detonaciones
poseen sensores de movimiento, dos esclusas de
aire, y paredes de hormigón reforzado con
acero de un metro de espesor.
El cambio climático ocupó gran preponderancia
en la consideración para disponer la ubicación
de la cámara. La Bóveda está
situada a tal altitud respecto del mar y tal profundidad
en la montaña, que se descarta cualquier
hipótesis de inundación marina o
derretimiento del permafrost, al menos en el futuro
previsible.
Una
inversión en alimentos, millonaria
La bóveda, construida por el Gobierno de
Noruega tiene capacidad para almacenar unos 4,5
millones de muestras de semillas de todo el mundo
y a un mes de su habilitación, ya se habían
registrado, codificado y almacenado aproximadamente
300.000 muestras distintas, correspondientes a
diversos cultivos, remitidas por 22 organismos
internacionales que poseen especies de más
de 200 países.
Para hacer realidad la Cámara Mundial de
Semillas de Svalbard, el Estado noruego invirtió
u$s 9.100.000 en poco menos de un año.
No obstante cualquier país del mundo podrá
depositar semillas sin abonar absolutamente nada
y se reservará el derecho de retirarlas
cuando las necesite, esto es, en caso de proceso
de extinción o fruto de una catástrofe
natural que impida su reproducción.
Además del Gobierno noruego, otros países
han cooperado económicamente para el equipamiento
de la Cámara Global de Semillas Svalbard.
A tal efecto el Reino Unido de la Gran Bretaña
encabeza el listado con € 13.000.000, €
8.000.000 Australia, Alemania € 7.000.000
y los Estados Unidos u$s 4.000.000
Acerca
de la operatividad
En este edificio que alberga a la bóveda,
los operarios y técnicos trabajan con una
temperatura promedio de -5º C, lo cual habla
de la intención de los ingenieros que diseñaron
el edificio, que fue construido con una original
técnica, seguridad y fisonomía estética.
El fresco se mantiene con sólo un compresor
de 10-kilovatio que se impulsa por electricidad
localmente generada. No obstante, las impasibles
temperaturas de Svalbard garantizan además
el resguardo de las muestras en caso de interrupción
del suministro eléctrico.
Los operarios en procura del acceso a las semillas
deben atravesar cuatro puertas de extrema seguridad
cerradas con llaves codificadas, luego la compuerta
principal que se encuentra a la salida del túnel
de 115 metros y finalmente las dos puertas que
separan a las 3 bóvedas propiamente dichas.
Las semillas se almacenan singularmente protegidas
con envoltorios que neutralizan la humedad. No
es menester contar con operarios a tiempo completo,
dado el sofisticado equipamiento técnico
que controla las variables de operatividad. Las
muestras se almacenan selladas en paquetes de
láminas de cuatro-cabo específicamente
diseñados. Los citados envoltorios se hermetizan
dentro de cajas, las que se depositan en los anaqueles
dispuestos en la bóveda. La baja temperatura
y humedad imperante dentro de las bóvedas
garantizan una reducida actividad metabólica.
Si por efectos destructivos de una guerra nuclear,
el calentamiento global del planeta, terremotos
o cualquier otra calamidad, las semillas estarán
allí en ese fenomenal reservorio por el
tiempo que el potencial reproductivo de cada especie
lo permita, en condiciones ideales. Sobre el particular
se estima que el trigo puede perdurar por 1.700
años, la cebada sobreviviría 2 centurias,
en tanto que para el sorgo los entendidos vaticinan
una fertilidad de hasta 20.000 años. Sin
dudas la reciente inauguración y las salvaguardas
instrumentadas, representan el mejor reaseguro
para la humanidad, de que no se exterminen las
especies vegetales existentes y el valioso mejoramiento
genético alcanzado.
En síntesis, la cámara fue pergeñada
para que funcione como una "reserva de seguridad"
de los aproximadamente 1.400 bancos de semillas
existentes en el planeta, en caso de que sean
afectados por algún tipo de catástrofe.
Según lo asevera la FAO, los bancos de
semillas más importantes del mundo se hallan
en China, Rusia, Alemania, Japón, India,
Corea del Sur y Canadá.
El
mentor
Tan trascendental proyecto tuvo como mentor al
biólogo Cary Fowler, de la Universidad
de Ciencias de la Vida de Noruega y director ejecutivo
de Global Crop Diversity Trust, la institución
a la que la Fundación Bill & Melinda
Gates (creada por el magnate informático)
aportó u$s 30.000.000. También cabe
destacar significativas contribuciones materializadas
por grandes referentes económicos multinacionales,
tales como; la Fundación Rockefeller, la
Multinacional Monsanto Corporation, Syngenta Foundation,
la Alianza Comercial DuPont-Pioneer y Hi-Bred,
entre otras ONG.
Control internacional para la Gran Bóveda
Si bien la responsabilidad del funcionamiento
del sistema es potestad del gobierno noruego,
se ha constituido el Concilio Asesor Internacional,
organismo que celebró su primera reunión
tras la apertura oficial de la Cámara Mundial
de Semillas de Svalbard. Conforme lo establece
el reglamento del organismo, éste aconsejará
al Ministerio de Agricultura del país escandinavo
en una escala amplia de política, dirección
y operatividad inherente a la Bóveda de
la Semilla. El Concilio compuesto por diez miembros
está integrado por los principales referentes
en el ámbito de la diversidad genética,
incluso Cary Fowler, el director ejecutivo de
la Confianza de Diversidad de Cosecha Global,
y Jean Hanson, del Instituto de Investigación
de Ganado Internacional.
El reglamento que regula el funcionamiento del
sistema, estatuye que debe priorizarse el ingreso
y almacenaje de las simientes de vegetales fundamentales
para la producción de alimentos y la agricultura
sostenible. Al respecto la FAO revela que unas
7.000 especies de plantas han resultado relevantes
para la alimentación de la humanidad; que
de ellas en la actualidad sólo se cultivan
aproximadamente 150, en tanto que solamente 12
géneros constituyen por estos días
la principal fuente botánica en la dieta
del hombre.
La normativa instituida para el funcionamiento
de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard,
prevé que las semillas allí almacenadas
sólo podrán ser extraídas
si por cualquier causa las semillas de los bancos
originales se hubiesen perdido, y los depositantes
ostentaran sus derechos correspondientes respecto
de las mismas.
Fuente
informativa: Aldo Norberto Bonaveri (www.pregonagropecuario.com.ar).
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