Con
la finalidad de responder a las exigencias del
mercado internacional, actores privados y públicos
vinculados con el sector apícola pusieron
manos a la obra para que las salas de extracción
de miel estén acordes a las exigencias
de los exportadores. Deben cumplir con determinadas
condiciones estructurales y trabajar bajo ciertas
normas de calidad para respetar adecuadamente
las normativas vigentes que garantizan el ingreso
de nuestra producción al mundo.¬
¬En Santa Fe hay 178 salas de extracción.
Están ubicadas en Reconquista, Malabrigo,
Tostado, Rafaela, Sunchales, Esperanza, Franck,
Rufino, Venado Tuerto, entre otras localidades,
de acuerdo a los datos aportados por el Programa
Apícola Provincial de la Secretaría
de Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles
de Santa Fe.
Los integrantes de la Asociación de Apicultores
de Cuña Boscosa Santafesina esperaron casi
un año para contar con una sala de extracción
de miel en La Gallareta (departamento Vera). Afortunadamente,
hoy ya está en pie y en condiciones de
brindar servicios a, aproximadamente, 20 productores
de esta institución y a terceros.
Se trata de una obra que se llevó adelante
gracias al trabajo realizado por esta asociación
de apicultores y el apoyo brindado por la comuna
de La Gallareta y Fundapaz. Cuenta con una capacidad
para extraer 3.000 kilos por día y un depósito
de acopio para 60 toneladas.
"Como en esta temporada se advertía
una regular cosecha de miel y la terminación
de esta sala en plena zafra, los productores decidieron
poner a punto las máquinas y las instalaciones.
Por esta razón, en esta oportunidad, sólo
se extractaron 7.000 kilos de miel", explicó
Cristian Aguirre, integrante de Fundapaz, apicultor
y asesor de los productores apícolas de
la zona.
¬En un futuro no muy lejano, pretenden que
"los tambores salgan de esta sala con trazabilidad,
para lo que nos está faltando implementar
el sistema de trazabilidad que se hará
durante este año", agregó Aguirre.
¬Hoy por hoy, "contamos con los requerimientos
que nos exigen en el ámbito nacional -tanto
en infraestructura como en maquinarias- para el
procesamiento de la miel y las instalaciones correspondientes
para garantizar a los consumidores la calidad
e inocuidad del producto".
Se trata de un edificio que cumple con las condiciones
adecuadas y el personal idóneo para aplicar
las Buenas Prácticas Apícolas y
de Manufactura (BPAyM).
Realidad
regional
Aguirre relató que "los apiarios de
los productores que extractan su miel en esta
sala se encuentran, en su gran mayoría,
bajo monte nativo. La miel producida es básicamente
de algarrobos y quebrachos; especies que ofrecen
rindes de entre 15 y 22 kilos por colmena".
Aunque, "en épocas climatológicamente
buenas rondan los 30 ó 35 kilos de miel
por colmena".¬
La importante presencia de la flora nativa hace
que en esta zona se pueda practicar una apicultura
orgánica. Por esta razón, la asociación
de apicultores, pretende "conseguir una certificación
o diferenciación de origen por la miel
que se produce en este lugar".
Para los productores de la zona, "la construcción
de esta sala tuvo un impacto muy importante tanto
en los apicultores que se inician como en aquellos
que ya están en actividad".¬
A partir de esta iniciativa, ellos podrán
continuar creciendo en colmenas, incrementar sus
rindes de producción, sumar a más
productores a esta actividad tanto a nivel local
como regional, generar alternativas de trabajo
para las familias y los jóvenes de la zona
y permitir a la Asociación de Apicultores
ser uno de los núcleos organizativos para
el ordenamiento de la actividad en la zona sur
del departamento Vera.¬
Objetivos
claros
Según destacaron desde el Programa Apícola
Provincial, con la instalación de distintas
salas de extracción en diferentes puntos
de Santa Fe se pretende lograr la mayor exigencia
en la producción que obtienen los 3.870
apicultores santafesinos (con 400.000 colmenas
inscriptas) que están inscriptos en el
Registro Nacional de Productores Apícolas.
Lamentablemente, la mayoría de las salas
de extracción enfrenta un gran problema:
"no son comunitarias, las usa el dueño
y un grupo muy cercano a él. Son pocas
las que prestan servicios a terceros".¬
¬Por lo tanto, muchas veces, "no se obtiene
la rentabilidad que se quisiera porque para que
una sala sea rentable debería tener capacidad
para extraer la producción de 5.000 colmenas",
advirtieron.
Más allá de esto, "se pretende
mejorar la calidad y cumplir con las exigencias
internacionales tanto si el producto se comercializa
en el mercado interno como si se vende en el exterior",
concluyeron.¬
*Corresponsal
de Nuestro Agro en Santa Fe.
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