Los
indicadores físicos del mercado mundial
de trigo siguieron dando base a la fortaleza de
los precios. Los pilares del mercado de trigo
son la demanda muy firme y las reservas mundiales
muy escasas para atender a la demanda internacional.
El balance de trigo mundial 2007/08, en millones
de toneladas, mostró un aumento de 1,3
y llegó a 604,9 de producción, la
exportación 0,5 y alcanzó 106,9,
el consumo 0,6 y llegó a 619,6 y cerró
con un stock mundial de 110,4 millones de toneladas
(109,7 mes y 125,1 año anterior). La relación
stock/uso fue de 17,82% (17,72% mes y 20,3% año
anterior) (USDA, 2008). Sin embargo, para los
EEUU, dicho balance mostró aumentos de
las exportaciones y del consumo, en millones de
toneladas, en 0,7 y 0,2, respectivamente y concluyó
con existencias finales rebajadas 0,4, llegando
a 6,6 (7,4 mes y 12,41 año anterior). La
relación stock/uso pasó a un 21,1%
(25,83% mes y 39,98% año anterior). Los
remanentes de existencias fueron los más
bajos de los últimos 60 años, provocando
un impacto alcista entre los operadores. En resumen,
los precios del cereal continuarían volátiles
y si bien podrían declinar en el corto
plazo, lo harían en concordancia con la
tendencia de los demás granos. Considerando
el balance 2007/08 del cereal y las previsiones
para 2008/09, los fundamentos alcistas permanecen
vigentes (INTA Pergamino, 2008). Por las turbulencias
que los mercados financieros internacionales vienen
experimentando desde mediados del año pasado,
los precios de casi todas las materias primas
retrocedieron marcadamente al resultar afectados
por las ventas generalizadas dispuestas por los
fondos que invierten en ellas, los que se apresuraron
a tomar ganancias luego de notar que el dólar
insinuaba una recuperación en el mercado
internacional de monedas (Bertello, 2008).
En tanto, en el mercado local, durante la última
semana en lo referente al mercado de futuros (MATBA),
el trigo para la cosecha 2009 respondió
al impulso externo y cerró a 212 u$s/t
(202,8 quincena y 193 mes anterior) y para marzo
lo hizo a 217 u$s/t (208,5 quincena y 200 mes
anterior) (INTA Pergamino, 2008). Las perspectivas
de siembra de trigo para 2008/09 comienzan a inquietar
al sector y no son pocos los que hoy dudan de
que siquiera se repita el área implantada
el ciclo pasado (Bertello, 2008). Los fundamentos
negativos son contundentes, figurando entre los
principales el control del precio de venta ejercido
por el Gobierno, a pesar de la disminución
de las retenciones sobre este cereal y el aumento
considerable de los costos, con incrementos en
los fertilizantes y otros insumos. En esta campaña
la tendencia alcista de los fertilizantes es importante,
ya que en el caso de la urea y el fosfato diamónico
marcan incrementos de 50 y 100%, respectivamente,
respecto a los precios del año anterior.
Si bien el cálculo sobre el mayor gasto
para la nueva campaña de trigo está
hecho sobre los insumos, también se registran
alzas para otros costos, esto es, cosecha, fletes
largos y cortos, comercialización y acondicionamiento
(Bertello, 2008).
En el ámbito de Entre Ríos, las
intenciones de siembra de trigo, expresadas como
una información muy preliminar y realizadas
por técnicos informantes del Proyecto SIBER,
al igual que técnicos de CAFER (Comunicación
personal, 2008), creen que el actual contexto,
que no es diferente a lo expresado a nivel nacional,
podría impactar negativamente sobre las
mismas. Ello, a pesar de que la superficie sembrada
presentó en los últimos cinco años
una variación positiva de 28,26% y la producción
un aumento del 35,07%, lo que expresa el desarrollo
tecnológico existente para aumentar anualmente
los potenciales productivos del cultivo en la
provincia (BCER, 2008).
Según las mismas fuentes provinciales,
podría no suceder lo mismo con las intenciones
de siembra de lino, teniendo en cuenta que la
última campaña para este cultivo
en Entre Ríos fue la peor de la historia
y podría haber alcanzado un nuevo piso.
Conceptos acerca de que "cayeron en forma
estrepitosa el área sembrada y la producción,
además de que los rendimientos promedio
que se constituyeron en los más bajos del
último lustro" (El Diario Paraná,
2008) se desprenden del informe "Area sembrada,
rendimiento y producción de lino por departamento
y total provincial", elaborado por el Proyecto
Siber (BCER, 2008), el cual señala que
la superficie implantada (6.080 ha) registró
una disminución del 76% con respecto al
ciclo agrícola anterior y la producción
total alcanzó las 5.416 toneladas, cifra
que representa una disminución del 78,69
%, comparada con la del ciclo 2006/07.
Esta información preliminar del lino se
fundamenta en que Entre Ríos, históricamente
primera productora a nivel nacional, en otra situación
similar (7.280 ha en el 2001/02) se recuperó
y llegó a triplicar esas cifras en dos
campañas, por los bajos costos de implantación,
la gran adaptación del cultivo a nuestras
áreas agro-ecológicas y al buen
precio final, producto de la disminución
de la oferta de esta materia prima en las industrias
nacionales y de la exportación como grano.
Y, además, porque es llamativo como una
economía regional, de bajo costo, de potencial
productivo, de genética propia y comprobada,
con posibilidades de integrar cadenas agroindustriales,
con alternativas de usos de importancia como es
el de la salud humana, debido al alto contenido
de ácidos grasos omega 3 en las semillas,
óptimas para la prevención de enfermedades
cardiovasculares, entre otros factores de interés
productivo y social, no encuentre un nicho de
mercado que estabilice su producción (BCER,
2008).
Metodología
A pesar de los escenarios actuales con alto grado
de incertidumbre, se considera conveniente acercarle
una vez más a técnicos asesores
y a productores, los costos operativos y márgenes
brutos/ha de trigo y lino, para contribuir a mejorar
la toma de decisiones con respecto a la superficie
a implantar con la tecnología en siembra
directa (labranza que, según encuesta realizada
por el Proyecto SIBER-BCER a fines del 2007, se
realiza en el 77 y 70% de la superficie sembrada
con trigo y lino, respectivamente) y el nivel
de insumos acorde a los recursos agroecológicos
respectivos de cada lote a sembrar.
Desde el Grupo de Sistemas de Producción
y Economía de la EEA Paraná se actualizó
la evaluación económica de las alternativas
productivas para trigo y lino, recomendadas por
los técnicos referentes a través
del Proyecto Regional de Agricultura Sustentable.
Éstas contemplan la siembra directa como
sistema de labranza recomendado, con la opción
de propiedad de la maquinaria, teniendo en cuenta
el uso de semilla de primera calidad, aplicación
de fungicidas, herbicidas y fertilizantes según
requerimiento del cultivo y considerando la zona
de influencia de la EEA Paraná. Asimismo,
se evalúan los resultados económicos
considerando el planteo tecnológico propuesto
con y sin arrendamiento, estimando un egreso por
este concepto -al solo efecto de tener una referencia
para el análisis económico- equivalente
a 5 quintales de soja, de acuerdo al tiempo de
ocupación del cultivo que corresponde a
seis meses (10 quintales de soja anuales).
Para el costo de labores, el uso de maquinaria
propia se la consideró en la implantación
y protección y contratada en la cosecha
y pulverización. Los precios de los insumos
son los vigentes en comercios de la zona de Paraná
al mes de marzo/08. Se tomó un valor de
gasoil de 2 $/litro y del dólar de $3,16.
Para los productos, en el trigo se consideró
la cotización a enero/08 del Mercado a
Término de la Bolsa de Comercio de Rosario
(u$s 20,9 ó $66,17/q). Para el lino, dado
que no se cuenta con un precio esperado a cosecha,
se aplicó un precio de referencia promedio
entre el actual precio pagado por cooperativas
de la zona (según informantes calificados
que operan en el mercado local con esta oleaginosa),
y el promedio histórico del último
quinquenio (u$s 34,05 ó $ 107,6/q).
Resultados
y Discusión
En el Cuadro 1 y el Gráfico 1 se detallan
los resultados del análisis económico
de las distintas alternativas tecnológicas
y productivas para el trigo. Los costos operativos
varían entre 2.128 y 1.700 $/ha cuando
el trigo se realiza con maquinaria propia, con
y sin inclusión del arrendamiento, respectivamente.
Se destaca la mayor incidencia en el costo operativo
total de los fertilizantes, seguidos por el arrendamiento
(en el caso que lo incluya) y la comercialización
asociada a los fletes.
De acuerdo a la tecnología planteada y
coincidente con la zona de influencia de la EEA
Paraná, se estima un rendimiento de 35
q/ha. Con este rendimiento y con el precio considerado,
el ingreso bruto obtenido por la venta del cereal
es de 2.316 $/q para ambas alternativas. Si a
este ingreso se le descuentan los costos operativos
mencionados (que varían de acuerdo con
la opción productiva), resultan los siguientes
márgenes brutos/ha: 188 y 616 $/ha en el
trigo realizado con maquinaria propia (MP) y,
con y sin inclusión del arrendamiento,
respectivamente.
El mayor retorno esperado por cada $100 gastados
corresponde al trigo sin arrendamiento y con MP
(36) y el trigo con arrendamiento y MC (9).
Cuando se analiza el rendimiento de indiferencia,
que expresa cuántos quintales por hectárea
de trigo se tienen que lograr para cubrir los
gastos de implantación y protección,
se observa que en la alternativa MP con arrendamiento
el rendimiento de indiferencia supera al rendimiento
promedio provincial de los últimos tres
años.
En el Gráfico 2 se muestra la evolución
de los márgenes brutos de trigo en los
últimos diez años, expresados en
q/ha, destacándose una clara tendencia
decreciente en los márgenes brutos históricos
de la alternativa "tecnología directa"
con MP y sin arrendamiento, hasta un mínimo
en la campaña 2005, con valores muy inferiores
al promedio del período. Esta situación
se revierte por la relación de precios
insumo-producto de la campaña 2006/07,
se mantiene en la 2007/08 y se incrementa en la
2008/09, denotándose que los valores esperados
son similares al promedio del decenio (10,4 q/ha).
En el Cuadro 2 y el Gráfico 2 se detallan
los resultados del análisis económico
de las alternativas productivas del lino. Los
costos operativos con MP varían entre 1324
y 896 $/ha, con y sin arrendamiento, respectivamente.
A diferencia del trigo, en la alternativa con
arrendamiento, es éste el rubro de mayor
incidencia en el costo total operativo, le siguen
los fertilizantes y la comercialización.
Para el lino, siempre en función del planteo
tecnológico propuesto y la zona, se estima
un rendimiento de 15 q/ha. De acuerdo al precio
tomado, se obtienen ingresos de 1.614 $/ha. Descontados
los respectivos costos operativos, los márgenes
brutos resultantes en el lino con MP son 290 y
718 $/ha con y sin arrendamiento, respectivamente.
El mayor retorno esperado por cada $100 gastados
corresponde al lino con MP sin arrendamiento (80),
seguida del lino con MP y con arrendamiento (22).
El Gráfico 3 muestra la evolución
de los márgenes brutos del lino en el último
decenio. Por la misma razón expuesta para
el caso del trigo, los valores están expresados
también en q/ha. El comportamiento del
lino es diferente con respecto al del cereal.
En la alternativa con MP sin arrendamiento, si
bien los valores se manifiestan decrecientes para
la relación de precios considerada para
la cosecha 2008 (4,2 q/ha), se destaca que con
los valores considerados para este análisis
que, como se explicara al principio por la inexistencia
de un mercado que fije los precios esperados a
cosecha, para este grano se considera el disponible
y que para la cosecha 2008/09 resultaría
un margen bruto superior al promedio del decenio
(aproximadamente 18%).
Conclusión
En las alternativas evaluadas en ambos cultivos
de cosecha fina, se obtienen márgenes brutos
positivos. Aún considerando que el productor
reciba a cosecha un precio medio de lino similar
al actual, en las alternativas evaluadas arroja
márgenes positivos levemente superiores
a los del trigo.
Por otra parte, el costo operativo necesario para
la implantación y protección del
cultivo es bastante menor en el lino, por lo que
el capital circulante necesario e inmovilizado
en el proceso productivo es inferior en la oleaginosa
vs. el cereal, así también el retorno
por peso gastado es superior.
Como resultado final de este análisis,
en el que se evalúan los costos de la cosecha
fina para el sudoeste de Entre Ríos, se
podría manifestar que existen buenas condiciones
para que los productores incrementen la superficie
dedicada a trigo y lino en la próxima campaña,
ya que a las ventajas agronómicas de incluir
mayor proporción de estos cultivos en la
rotación, aumentando la sustentabilidad
de los sistemas agrícolas, se suma la conveniencia
económica de ambos cultivos.

*Mabel
G. R. de Rodríguez y Ricardo A. Cancio,
Grupo Sistemas de Producción y Economía.
|