Con
constancia y gran dedicación, Eduardo Cardín
logró crecer en su propio emprendimiento
de hierbas frescas y aromáticas que tiene
en Angel Gallardo (departamento La Capital). Los
primeros pasos los dio en 2004 cuando decidió
realizar una actividad complementaria a su trabajo
profesional –es Contador Público
Nacional- y repartir las horas del día
entre la oficina y el campo.
Luego de alquilar distintos lotes, finalmente,
adquirió un terreno de tres hectáreas
donde, hoy por hoy, ocupa 1 hectárea con
25.000 plantines de romero, ciboulette, menta,
orégano, tomillo, salvia, estragón,
laurel, albaca morada, entre otras especies. Comercializa
en distintos supermercados y verdulerías
de Santa Fe y Rafaela.
Eduardo apostó a esta producción
como una actividad complementaria. Por eso, se
pudo dar el lujo de "esperar unos años"
para que este emprendimiento tome vuelo y adquiera
escala sin descapitalizarse. Hoy pretende hacer
una adecuada reinversión para "lograr
una mayor expansión y poder crecer dentro
de esta zona", comentó Cardín.
Algunos dicen que "hay que persistir para
ver el desarrollo de una actividad productiva
de estas características, la cual, comienza
a prosperar a partir del quinto año".
Sin embargo, "son varios los que empiezan
y al poco tiempo abandonan porque enseguida pretenden
vivir y obtener una renta de este emprendimiento.
No tienen paciencia", advirtió Cardín.
En cambio, "si uno le da tiempo", tras
varios años de trabajo pueden obtenerse
distintas satisfacciones.
"Es muy gratificante que los clientes te
llamen y te hagan los pedidos porque se han quedado
sin aromáticas; o que te insistan para
que no dejes de pasar a visitarlos".
Cuando este emprendedor comenzó, el mercado
interno no se encontraba muy desarrollado. "La
gente no estaba acostumbrada a consumir hierbas
frescas y aromáticas y uno quería
cambiarle algunos hábitos de consumo, diciéndole
que estos productos conservaban todas sus propiedades
intactas". Pero, al poco tiempo, "las
mismas personas empezaron a verlos en las góndolas
y a familiarizarse y ahí dejé de
pensar que remaba contra la corriente".
Un
mal año
Durante estos tres años de trabajo, el
fenómeno hídrico de 2007 fue la
mayor dificultad que este emprendedor se vio obligado
a sortear. Es que "todas estas plantas son
muy delicadas al exceso de agua y tan sólo
la persistencia de charcos durante dos días
impactan negativamente. No resisten", advirtió
Eduardo.
Desafortunadamente, el año pasado "fue
muy complicado y atípico. Entre abril y
marzo estuve muy afectado por la inundación
y después vino un invierno muy duro con
severas heladas".
Luego de estos "días negros",
Cardín tuvo que reponer algunas plantas
y como en la zona no conseguía viajó
a Córdoba para adquirirlas. Desde esa provincia,
se trajo 5.000 plantines en un viaje que "fue
toda una odisea" porque las inclemencias
climatológicas no le dieron tregua. Sin
embargo, "cada una de estas especies se fue
adaptando a medida que transcurrió el tiempo".
Más allá de estas complicaciones,
en 2007 "las ventas aumentaron cerca del
50% si se comparan con las realizadas en 2006".
Para Cardín, se ha observado un incremento
en el consumo de hierbas frescas debido a que
hay una mayor demanda de parte de las amas de
casas y de los restaurantes. "Todo esto me
alentó a incorporar especies, a incrementar
la superficie trabajada y a buscar los plantines
en otra provincia".
Se trata de una actividad productiva que "es
constante durante todo el año"; aunque,
"en el invierno decae levemente por el frío".
Algunos como el ciboulette y la menta se pueden
cortar cada 60 días; otros, tienen, aproximadamente,
tres cortes al año.
Para realizar un control permanente sobre su emprendimiento,
Eduardo va tres o cuatro veces por semana al campo.
La temporada fuerte se extiende desde abril hasta
setiembre que es la etapa del año en la
que habitualmente hay mayor cantidad de pedidos
de parte de los cocineros –de comedores
y particulares.
"Saber
esperar"
Al momento de apostar a un emprendimiento de estas
características, hay que saber que la paciencia
y la perseverancia son pautas claves. "Esta
producción es rentable si uno la sabe esperar
y no se enfrenta a inundaciones que te obligan
a empezar de nuevo", reconoció el
emprendedor santafesino.
Eduardo empezó con un cuarto de hectárea
y sin acceder a créditos ni sacrificar
ahorros personales logró extender su producción
hasta una hectárea.
Detrás de todo esto, "hay que tener
una gran vocación y disfrutar cada vez
que uno va al campo y observa cómo evolucionó
el emprendimiento", manifestó este
emprendedor santafesino
Por eso, todos los que desean empezar con una
actividad similar "deben pensarlo bien porque
se requiere de mucha perseverancia y vocación.
Hay que estar dispuesto a subirse al tren y a
aceptar las reglas del juego. Todavía hay
mucho por hacer", concluyó el emprendedor
santafesino.
Panorama
alentador
Según
un trabajo realizado por la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la producción
de aromáticas tiene grandes posibilidades
por la fuerte demanda internacional y los precios
crecientes, zonas productivas con clima y suelo
muy aptos en el país. Además que
se puede exportar en contraestación. ¬
¬La principal zona de producción está
en la Pampa Húmeda, con Buenos Aires como
principal productora, de donde sale también
la mayor parte de las exportaciones de este rubro;
seguida por Mendoza y Santa Fe.
Durante 2007, el sector de aromáticas y
especias exportó 4.463 toneladas por un
monto de U$S 8.985.096, valor un 23% superior
al registrado en 2006, según un informe
elaborado por la Dirección Nacional de
Alimentos de la SAGPyA. ¬
Los principales países compradores fueron
Brasil, Alemania, Estados Unidos e Italia. Además,
se exportaron 31.061 kilogramos de productos obtenidos
a partir de la industrialización de hierbas
aromáticas y especias.
*Corresponsal
de Nuestro Agro en Santa Fe.
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