La
avena, al igual que el resto de las gramíneas,
en siembra directa presentan gran respuesta al
agregado de nitrógeno al momento de implantación.
Ello se debe en gran parte a la baja disponibilidad
de nitratos presentes en el suelo en ese momento.
La fertilización nitrogenada produce un
rápido crecimiento y un gran aumento de
producción de materia seca, variando la
respuesta básicamente de acuerdo a la fuente
de nitrógeno empleada, al momento de aplicación,
a la dosis y al contenido de humedad y nitratos
del suelo.
Aplicación
del fertilizante
Cuando el nitrógeno es colocado junto con
la semilla pueden existir problemas en la germinación.
Las sembradoras de siembra directa que no separan
al fertilizante de la semilla durante la implantación
de la avena, provocan fitotoxicidad y muerte de
plántulas cuando se sobrepasan ciertas
dosis de fertilizante, alrededor de 70 kg/ha para
el caso de la urea. Por ello, cuando es necesario
agregar dosis mayores sería conveniente
la aplicación del fertilizante en forma
dividida.
Con el objetivo de ajustar dosis y momentos de
aplicación de distintas fuentes nitrogenadas
se realizó un trabajo en la EEA de Rafaela,
donde se evaluó el efecto de distintos
fertilizantes nitrogenados y momentos de aplicación
sobre la producción de forraje de avena
en siembra directa.
La experiencia se realizó sobre un suelo
serie Rafaela con 3,1 % de materia orgánica,
8,7 ppm de N-NO3 y 0,147 % de Nt a 0-20 cm de
profundidad. Las fuentes nitrogenadas en estudio
fueron Urea (46 % N) y UAN (32 % N).
En esta experiencia se usaron dos dosis de nitrógeno
(N) 25 kg/ha y 50 kg/ha. Los momentos de aplicación
fueron dos. En el primer caso la totalidad de
la dosis a la siembra. Mientras que en el segundo
se dividió en mitad a la siembra junto
a la semilla y el cincuenta por ciento restante
luego del primer corte, al voleo. Cuando se fertilizó
únicamente a la siembra se aplicó
junto a la semilla 25 kg/ha de N y en los casos
que la dosis debía ser de 50 kg/ha de N
se fraccionó, agregando 25 kg de N/ha al
voleo previo a la implantación y el resto
junto con la semilla.
Resultados
Los resultados obtenidos arrojaron diferencias
estadísticamente significativas entre los
tratamientos ensayados, en la producción
de materia seca de los cortes (MS) y de la total
acumulada (MSTA).
La fertilización provocó incrementos
significativos en la MS de todos los cortes y
en la MSTA en relación al testigo. Por
su parte las dosis mayores de N provocaron mayores
producciones de MS en cada uno de los cortes en
relación a la dosis menor (Cuadro 1).
En el primer corte se observó una gran
diferencia entre el testigo sin fertilizar, la
dosis 25 kg/ha de N divididas (mitad a la siembra
y 50% restante luego del primer pastoreo) en relación
al resto de los tratamientos de fertilización.
Lo cual sugeriría que 12,5 kg N/ha son
insuficientes para satisfacer las demandas del
cultivo en esa etapa (Gráfico 1).
Las dosis divididas provocaron mayores producciones
que la dosis única en el segundo corte,
debido a que la disponibilidad de N en el suelo
durante este rebrote fue mayor que en el resto
de los tratamientos que aplicaron todo el fertilizante
a la siembra. El UAN produjo en este segundo corte
más producción de MS que la Urea
en dosis divididas, probablemente por su formulación,
que aporta un 50% de N en forma de nitratos, que
se encuentran disponibles para el cultivo en forma
inmediata.
Como era lógico de esperar las mayores
producciones de MSTA se obtuvieron con la dosis
mayor de nitrógeno (50 kg/ha).
Se detectaron diferencias entre fuentes dentro
de cada dosis de nitrógeno ensayada, correspondiendo
al UAN las mayores producciones de MSTA en relación
a la urea (Gráfico 2 y 3).
A las mismas dosis de nitrógeno y con las
fuentes utilizadas en esta experiencia, cualquiera
de los momentos de aplicación arrojaron
producciones de MS similares. Los resultados de
este trabajo demuestran que si son necesarias
dosis altas de N para la avena, se pueden aplicar
en forma dividida, evitando la fitotoxicidad y
muerte de plantas que provocan las mismas al ser
aplicadas junto a la semilla.
Los resultados de esta investigación mostraron
además, que el UAN produjo una mayor producción
de MS en el segundo corte y también de
la MSTA de la avena respecto a la Urea.
*Ingenieros
Hugo Fontanetto y Oscar Keller.
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