El
documento elaborado por el Ing. Enrique Martínez
arroja luz sobre una parte del fenómeno
provocado por la soja en el campo argentino. Lejos
de adoptar la postura cómoda del silencio,
el presidente del INTI eligió defender
sus convicciones y en diálogo con Nuestro
Agro amplió sus conceptos. "La idea
es ir más allá de la discusión
sobre el monto final de la retención. Hicimos
un cálculo de la rentabilidad de los grandes
cereales y verificamos que en todos los casos
la rentabilidad es muy seductora y muy interesante,
tanto en campos propios como arrendados. Esto
obliga a un tratamiento que supere largamente
la discusión de las retenciones en sí
y avance sobre multitud de otras facetas estructurales".
Nuestro Agro (NA) - ¿En qué momento
se produce el 'click' que transforma al campo
argentino?
Enrique Martínez (EM) - La aparición
de la siembra directa permitió trabajar
grandes superficies en muy poco tiempo. Eso habilitó
a que verdaderas organizaciones industriales,
grandes compañías de procesamiento
de la tierra, financiadas por gente que ni sabe
dónde queda la provincia de Santa Fe -porque
se puede dar el lujo de desconocerlo, ya que su
fortaleza es el capital financiero-, arrienden
tierras con modalidades nuevas, en valores contantes
y sonantes, pagados por anticipado, saliendo de
las modalidades tradicionales.
NA - ¿Son inversionistas que ven al agro
como a una especie de 'timba' similar a la que
en su momento hubo con el dólar o con la
Bolsa?
EM - Son capitales que se involucran en el agro
porque obtienen de esta forma una renta muy superior
a la que obtienen con la especulación financiera.
Con las actuales tecnologías la posibilidad
de tener una mala cosecha ha disminuido notablemente.
NA - ¿Cuál es la consecuencia directa?
EM - La irrupción del capital financiero
distorsiona todo y arrincona al productor tradicional,
poniéndolo en la situación de ser
él uno más de los que viven de la
renta del campo, cuando siempre ha vivido de su
trabajo, de poner su cuerpo encima del tractor
y sacarle él la riqueza a la tierra.
NA - ¿Este problema sólo se da en
la pampa húmeda?
EM- En la pampa húmeda es más agudo
el problema. En otros lugares, como el noroeste
argentino, se amplió la dimensión
de un trabajo que comenzó hace 30 años:
se compraron tierras muy baratas, se volcó
dinero para desmonte y nivelación, y se
sembró soja en grandes extensiones. Eso
amplió la habilitación de tierra
para agricultura en el noroeste, pero como hay
menos pequeños productores, no se da de
la misma manera el tema del arrendamiento.
NA - ¿Hay en el mundo un sistema de retenciones
móviles similar al impuesto ahora en Argentina?
EM - Retenciones móviles como se han instalado
ahora no hay, pero en Argentina existe este sistema
con el petróleo. Y lo mismo pasa en Noruega,
por ejemplo. A mi juicio aplicar un impuesto a
la renta extraordinaria es una cosa razonable.
Lo que también tenemos que hacer es tener
una política para dinamizar la producción
de carne, la pequeña industria láctea,
la actividad porcina, avícola, etc.
NA - ¿La clave de todo está en los
arrendamientos?
EM - Hay dos diputados del PJ que han elaborado
un proyecto interesante para discutir. Uno es
el diputado Cantero, que ha sido intendente de
Río Cuarto y rector de la Universidad.
Ese proyecto apunta a reducir la importancia de
los fondos de siembra. Probablemente debería
ser mejorado, porque los arrendamientos deberían
ser más prolongados y con rotaciones obligatorias.
Los chacareros chicos tienen derecho a mantener
su rentabilidad, porque ya se quemaron con leche
y muchos se fundieron. A cambio de ese reclamo
hay que dar previsibilidad, con una política
de largo plazo donde se beneficie el que tiene
las raíces en la tierra.
NA - ¿No le parece que el productor se
siente despojado con este nuevo sistema de retenciones?
EM - Se puede sostener una afirmación tan
categórica sólo si se considera
que la medida fue tomada en plena cosecha. Da
la sensación de que alguien pasó
por la calle y le metió la mano en el bolsillo
al agricultor que se estaba preparando para recoger
la soja o el girasol. Creo que hubo un error de
falta de oportunidad en la aplicación de
la medida.
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