Agroindustria

Aceiteras pagarán más a productores que certifiquen la calidad de su soja

Aceiteras pagarán más a productores que certifiquen la calidad de su soja

Es la primera vez que se ofrece una bonificación así. Lo harán Vicentín y Oleaginosa Moreno, que desde hoy ofrecerán u$s 4 más por tonelada. Es porque la UE pide trazabilidad al biocombustible que importa. ¿Qué impacto tiene?

09.05.2012  

A partir de hoy, Vicentín y Oleaginosa Moreno pagarán u$s 4 más por tonelada de soja que tenga calidad certificada.

Se trata de la primera vez que aceiteras y exportadores ofrecen una bonificación de este tipo y la razón es que la Unión Europea (UE) exige la certificación de sustentabilidad del biocombustible que importa obligando así que la soja tenga trazabilidad comprobada desde el campo.

“A estas nuevas exigencias de calidad las queremos transformar en oportunidades de negocios. Hoy Europa paga entre u$s 8 y u$s 10 más por el biocombustible de sustentabilidad certificada y por eso nosotros salimos a ofrecer esta nueva condición comercial para impulsar a que productores certifiquen la calidad de la soja que nos venden”, le dijo a punto biz Máximo Padoán, director de Vicentín, y encargado de hacer ayer el anuncio en una reunión con corredores, productores y acopiadores que organizaron junto con Oleaginosa Moreno (controlada por Glencore) en el restaurante Mercurio de la Bolsa de Comercio de Rosario

Según explicó, “arrancamos ofreciendo una bonificación de u$s 4 más por tonelada de soja comprada, que según el caso puede ser condición fábrica o cámara, pero el valor de este premio lo pondrá diariamente el mercado”.

A su lado, Santiago Ramos, también importante ejecutivo de Vicentín, explicó a punto biz que el año pasado el diferencial que pagaba la UE por biocombustible sustentable llegó a u$s 40 ya que en aquel momento era muy poco la producción que tenía tanta trazabilidad certificada.

¿De qué volumen de soja estamos hablando que se necesita certificar? En una cosecha como la actual que, muy afectada por la seca, es de algo más de 40 M de toneladas de soja, se utilizarán entre 10 y 12 M de toneladas para biocombustible, que en su gran mayoría se exporta a Europa. Pero hay que tener en cuenta de que si bien estamos hablando de 10/12 M de toneladas dentro de algo más de 40 M no la totalidad de esa producción está en condiciones de aprobar la certificación de calidad ambiental.

Pero más allá de la bonificiación que desde este año y en forma escalonada ofrecen los países miembros de la UE, la tendencia es que al final demostrar la sustentabilidad del biocombustible se terminará convirtiendo directamente en un requisito y una exigencia para exportar al viejo continente. Y no solo eso, en la actualidad ya están trabajando en la normativa para empezar a pedir primero (y exigir luego) la misma certificación de calidad para la harina de soja que importan, y ese sí es el gran negocio de las aceiteras con muchos más de millones de dólares en juego.

¿Cómo impactó el anuncio en el mercado?

En rigor, exportadores de la talla de Cargill y Bunge –pero prácticamente todos los que están en el negocio de la exportación de biocombustible- ya vienen pidiendo al productor que certifique la calidad de la soja. Incluso, Cargill está avisando que no dará más de alta a nuevos productores que no avancen en el proceso de certificar soja de calidad.

Así, y de a poco, el certificado de calidad se convierte en una documentación más que piden los exportadores a sus clientes productores. Pero hasta ahora nadie, hasta ahora, había ofrecido un plus de precio por ello.

La diferencia con Vicentín y Oleaginosa es que estas empresas no tienen acopios propios donde comprar soja de manera directa al productor y a través de los cuales empresas como Cargill están montando la estrategia de llevar a los productores a la certificación de calidad.

“Está en la esencia de Vicentín respetar toda la cadena comercial y revalorizar el trabajo y función de cada actor del mercado. Y por eso juntamos a acopiadores y corredores para comunicar la novedad de la nueva condición comercial que ofrecemos” dijo Ramos a punto biz.

En efecto, sin acopios propios la estrategia de Vicentín es que sean los acopiadores y corredores quienes al difundir entre sus comitentes la bonificación de precios impulsen a que más productores salgan a certificar la calidad de su soja. Precisamente, para ponerlos en tema ayer –luego del anuncio de Máximo Padoán- disertó Lucía Muñoz, consultora especializada en la implementación de sistemas de certificación de Atlas Consulting.

“Como boca de urna te puedo decir que antes de este lanzamiento estuvimos hablando con algunos de los principales corredores con los que operamos y ya están avanzando, y algunos muy rápido, con la certificación de la soja de sus comitentes”, agregó Ramos.

¿Cómo reaccionará el mercado? Como no podía ser de otra manera, la sorpresa del anuncio y el análisis del impacto que tendrá fue de lo más conversado en el coctail posterior a la presentación de Padóan y Muños, que estuvo bien regado por vinos malbec, precisamente, marca Vicentín elaborado en Mendoza.

Punto Biz recogió algunas impresiones. Por ejemplo, se debatió con distintas posturas sobre si la bonificación de u$s 4 será lo suficientemente tentador para que el productor, poco afecto a llenar formularios, asuma los costos y realice los trámites para certificar soja. También se habló sobre como competirá esta bonificación con otras que están ofreciendo (sin necesidad de más papeles y certificación de calidad) grandes casas de corretaje a raíz de la posibilidad de arbitrar posiciones entre mercados y por manejar gran volumen frente a los exportadores. Otro punto que se charló es si no se está ante el nacimiento de una "soja premium" que de a poco (y a medida que avancen los requisitos de calidad en los países centrales) deje afuera de mercado (o más barata) a buena parte de la soja nacional. También se discutió si en años de baja producción las aceiteras  dejarán de lado este diferencial tomarán la soja que encuentren y luego verán como arreglarse.

Lo cierto es que si lo que querían Vicentín y Oleaginosa Moreno era incentivar y difundir el tema, ayer lo lograron.

Ahora bien, de que se trata la exigencia y cómo es el proceso de certificación. Haciendo clic aca, lo podes leer los principales puntos de la conferencia que dio ayer la especialista Lucía Muñoz.

Fuente: Mariano Galíndez, Punto Biz.

Fuente: Ed. Nuestro Agro

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