Política & Economía

El esfuerzo debe ser parejo

El esfuerzo debe ser parejo

Las grandes novedades que se anuncian incluyen más impuestos y quienes lo pagarán serán los mismos de siempre, entre ellos el campo que continúa en estado de movilización.

21.01.2020  

Y llegaron los anuncios con el nuevo Gobierno Nacional. Las esperadas medidas para superar una crisis de la crisis anterior. Vivimos en crisis y una vez más estamos en “emergencia” pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social (Artículo 1º de la Ley) no falta nada y como dice la calle “estamos al horno”. Hay que aclarar que la Ley se aprobó con 131 votos afirmativos y 106 negativos.

Las grandes novedades que se anuncian es que habrá más impuestos y quienes lo pagarán serán los mismos de siempre. Entre ellos el campo que se encuentra en estado de movilización, que es tema de tapa de esta edición.

En un país que produce alimentos para más de 400 millones de personas (ver informe págs….) hay hambre y pobreza que avergüenzan. ¿Qué dirá Dios de los argentinos? Nos entregó un territorio generoso en bellezas naturales y extremadamente fértil para producir cualquier fruto y sin embargo proclamamos que hay más del 40 por ciento de pobres y nada se hace para cambiar.

Los lineamientos que se han dado a conocer como “política de Estado”se denominan “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva”. El contenido de “solidaridad” significa nada menos que pagar impuestos más altos. ¿Quiénes los pagan? Sencillamente los que trabajan, producen y hacen un esfuerzo diario para que el país se sostenga, porque no crecemos desde hace bastante tiempo. Veníamos mal y el último gobierno fue tan habilidoso que dejó una economía quebrada, con alta inflación y empobrecimiento. Y ahora llega otro Gobierno y lo que solicita es “solidaridad” de parte de la población. No se observa ninguna solidaridad desde el Estado, pésimo administrador de recursos, generoso en prebendas y clientelismo. El Estado Nacional, las provincias y municipios cada vez gastan más y hacen menos. Son los grandes dadores de puestos de trabajo sin esfuerzo.

¿Y la reactivación cómo se logra? El título de la mega Ley es pomposo, pero para lograrlo no se han dado señales. Está lo de siempre, el reparto de migajas para distraer (pasar la coyuntura), porque el esfuerzo lo deberá hacer una vez más la actividad privada, extrayéndole un poco más al campo como fuente inagotable de recursos. ¿Hasta cuándo? No se reactiva el país con sólo extender el pago de algunos impuestos.

No se puede pedir solidaridad cuando no se da nada a cambio, cuando el esfuerzo sólo recae en una parte y enfrente está el gran gasto público con funcionarios, legisladores y toda la raza que hace política con los bolsillos de los demás. Los políticos argentinos deben saber que la sociedad de “hoy” es consciente de lo que está ocurriendo y podría llegar a perder la paciencia. El rechazo a las malas prácticas políticas (MPP) es evidente, se palpa en la calle y en cuanta actividad se observe. La gente se plantea el gran interrogante: ¿Hasta cuándo con más de lo mismo? Aumentar impuestos y agregar otros extrayéndose recursos siempre desde los mismos sectores.

No aparecen las ideas para reactivar la economía del país, mejor dicho no hay proyecto de país, la improvisación sobresale en todos los rincones. No sería mejor armar proyectos de desarrollo en las áreas clave de la producción nacional para incentivar la inversión y para que el entramado pyme crezca y genere puestos de trabajo. Tampoco se ven garantías jurídicas para los inversores extranjeros para proyectos de largo plazo. ¿Cómo hará el Estado para cumplir con sus metas fiscales y salir del déficit?  El campo con el aumento a las retenciones ya comienza a dar señales que desacelerará sus objetivos de producir más ante los riesgos de quebrantos. Si se frenan los volúmenes de producción, sea en granos, carne, leche u otros productos clave, todo se encarecerá y quedaremos atrapados en un mercado interno que hoy no tiene mucho margen para crecer. Si no aparece una fuerte política de abrir mercados internacionales e incentivar las exportaciones, tendremos el peor de los escenarios.

A nuestro editorial anterior lo titulamos: “Impaciencia con esperanza”. Mientras se esperan anuncios inteligentes con amplios consensos para reactivar al país y sus economías regionales la esperanza estará presente. Que no nos supere el escepticismo.

Fuente: Editorial (Miguel Ruiz Díaz)

  Recomendar a un amigo
 * Tu Nombre
 * Tu E-Mail
 * Nombre amigo
 * E-Mail amigo
Enviar
  Comentarios de Lectores
Sin comentarios hasta el momento.

Sólo los usuarios registrados pueden dejar comentarios.

Ingresar   Registrarse