Nota publicada Edición Impresa "Febrero 2018"
Economía

"El gran motor del crecimiento será la inversión"

El licenciado en Economía, Dante Sica, analizó el escenario nacional teniendo en cuenta las principales variables de la macroeconomía y el papel fundamental del sector agropecuario. Mejorar la competitividad sistémica, el principal desafío del Gobierno.

El escenario económico para 2018 es una de las grandes incógnitas. A fines del año pasado, fundamentalmente después de los comicios legislativos de octubre, el Gobierno comenzó a trabajar en una serie de reformas que generan expectativas en el empresariado pero que, al mismo tiempo, provocan incertidumbre. El licenciado en Economía, Dante Sica, aceptó amablemente dialogar con Nuestro Agro sobre lo que se viene poniendo el foco en las principales variables macroeconómicas y también, en la importancia del sector agroexportador como gran generador de divisas. "Estimamos un crecimiento cercano al 3,5% y sostenemos que la inversión será el motor de expansión porque estamos viendo una aceleración en los últimos meses de la concreción de proyectos".
Nuestro Agro (NA) - ¿Qué observa para este año teniendo en cuenta los lineamientos del Gobierno? 
Dante Sica (DS) – El 2018 será un año que va a jugarse en dos grandes campos. Por un lado, veremos la implementación del paquete de reformas que el Gobierno anunció y por el otro lado, un desafío importante que seguirá siendo la consolidación macroeconómica. En los últimos dos años hubo una economía en crecimiento liderada por la inversión y un proceso de inflación más lento quizás de lo deseado por los distintos actores económicos y también por el Gobierno. Es un año de inflexión y en la medida que el Gobierno mantenga la fortaleza fiscal, la idea de bajar el déficit fiscal, quizás empecemos a recorrer un camino de crecimiento más lento pero mucho más sostenido. La economía ya viene con un arrastre interesante en los últimos dos trimestres, que ha dejado un piso de crecimiento para este año. Las perspectivas de crecimiento de Brasil también ayudan porque eso significa que nos va a comprar mucho más de lo que venía comprando y en especial bienes industriales, pero compra también lácteos, frutas y verduras. Así que vemos un panorama de crecimiento interesante. 
NA – Las empresas reclaman por el famoso "costo argentino" que les impide ser competitivos, ¿qué avizora respecto a ello?
DS – En los últimos 30 años hemos trabajado muy poco sobre los factores que hacen a la competitividad sistémica. Siempre la mirada de la competitividad estuvo puesta en el dólar y tiene períodos muy volátiles. El dólar está buscando un nuevo nivel; la liberación y la baja de la tasa de interés le quito fuerte presión. Cuanta más alta es la tasa de interés, más se aprecia el tipo de cambio por el ingreso de dólares especulativos. Seguramente a partir de ahora seguirá acompañando la inflación con un poco más de volatilidad del primer trimestre porque estamos en un trimestre de discusión salarial, de discusión de reformas laborales. Pero no avizoramos una modificación del tipo de cambio. El Banco Central tiene mucha fuerza y mucho nivel de reserva que permite frenar cualquier corrida. 
NA - ¿Entonces por dónde pasa la principal apuesta? 
DS - Por mejorar la competitividad sistémica y eso tiene que ver con todas las obras de infraestructura que se están haciendo, que van a mejorar los costos logísticos. Hay que bajar los costos que enfrentan no sólo las grandes empresas sino en especial las pequeñas y medianas. Hay que empezar a mirar las cadenas sector por sector. Con un mismo tipo de cambio y con las mismas condiciones financieras, en Tucumán los limones o toda la cadena de valor del limón está teniendo mejoras y crecen las exportaciones, pero cuando uno mira la cadena de peras y manzanas puede observar que tiene serios problemas para tener sustentabilidad. 

La discusión salarial
"La discusión salarial empieza a tener criterios importantes porque ahora se pueden poner sobre la mesa determinadas cuestiones como por ejemplo que en el mediano plazo el salario real esté atado al crecimiento de la productividad", explica Sica a Nuestro Agro. Y advierte: "los márgenes de negociación de cada parte son menores porque venimos de una época en donde los sindicatos hacían huelgas y el empresario tenía que terminar pagando los días de huelga".
NA - ¿Advierte que los empresarios tienen más fuerza entonces?
DS – El empresariado ahora deberá ponerse más firme en las negociaciones porque antes, en una economía cerrada, podía aumentar un poco más los salarios y después lo trasladaba a los precios, algo que terminaba pagando el consumidor. Pero hoy, esa mayor competencia que hay en los mercados hace que nadie pueda equivocarse en la negociación. El contexto en el cual se negocia empieza a ser distinto. Yo creo que la cláusula gatillo mientras se consolida el programa de estabilización macro, es una cláusula que si bien tiene algún condimento indexatorio termina generando y permitiendo construir confianza en la relación entre el sector empresarial y el sector trabajador. Lo mejor sería cerrar en 15% con cláusula gatillo porque por un lado genera una coordinación de expectativas a la baja en materia inflacionaria y por otro lado, otorga al sector trabajador alguna garantía de que no perderá salario real. 

Fuente: Nuestro Agro

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