Nota publicada Edición Impresa "Noviembre 2019"
Exposiciones & Jornadas

Una tranquera exitosa abierta al conocimiento

Una tranquera exitosa abierta al conocimiento
Raúl Beltramino abrió las puertas a los productores de la región y un centenar de empresas se sumaron para mostrar tecnología y servicios. En primer plano un drone que pulveriza.

Con el foco puesto en mostrar las experiencias que realizan los productores en el diseño de tecnologías de procesos agrícolas en el centro de Santa Fe y este de Córdoba, se cumplió una nueva edición de "Tranquera Abierta" organizada por el CREA de esta región santafesina. Dos días que dejaron un saldo muy positivo en la transmisión de conocimientos e innovación en torno a temas que ocupan y preocupan a los productores.

Fueron dos días con una importante concurrencia de productores, con charlas a galpón y a cielo abierto, con muestras y dinámicas a campo. Hasta el prototipo de un dron fumigador fue exhibido por parte de investigadores de la UNR. Con el slogan de "Las empresas todo terreno y las personas que las construyen", se abordaron temas relacionados a la salud del suelo y la sustentabilidad del sistema agrícola y otros referidos al manejo de napa, compactación y recuperación del suelo tras excesos hídricos, el control de malezas y el manejo de pasturas hasta el diseño de instalaciones de tambo pensadas en la comodidad de la gente y los animales. Fueron parte de un amplio y bien seleccionado temario que incluyó el programa de las dos jornadas. Las dos frutillas del postre lo constituyeron, el primer día una disertación del economista Juan Pablo de Pablo por la tarde y el segundo día hubo lugar para el humor con la presencia del popular "Popo Giaveno" que permitió un cierre con muchas carcajadas.
Si hubo un par de temas destacados en el marco de Tranquera Abierta de los días 9 y 10 de octubre en Eusebia organizado por el CREA Santa Fe Centro, fue todo lo relacionado a cultivos de servicios, un nuevo paradigma que se instala para atender el compactamiento de los suelos y en segundo lugar todo lo referente al combate de malezas resistentes.
Los empresarios CREA de la región Santa Fe Centro están trabajando en el diseño de un protocolo de manejo de cultivos de servicio con el propósito de recomponer la salud de los suelos luego de registrar tres años de excesos hídricos seguidos por una sequía.
Este año, luego de "pelear" contra el clima en el último lustro, cuentan por fin con la humedad necesaria para desarrollar diferentes módulos de cultivos de servicio, los cuales se mostraron en la Tranquera Abierta Regional que se realizó en el establecimiento "La Tostada", localizado en Eusebia.
"Este año sembramos mecánicamente dos densidades de avena y centeno, 50 y 35 kg/ha, y observamos que la densidad más baja fue suficiente para lograr la cobertura apropiada", explicó Maximiliano Finello, integrante de la Comisión de Agricultura de la región CREA Santa Fe Centro.
"Además sembramos dos densidades de vicia, 20 y 30 kg/ha, y repetimos el ensayo con doble inoculación, con el propósito de evaluar tanto la cobertura para promover el control de malezas como el aporte de materia seca y de nitrógeno" añadió.
También se están evaluando siembras de nabo, nabo con vicia y centeno con vicia, entre otras alternativas. Parte de los módulos se suprimieron de manera mecánica, con un rolo, en la primera semana de octubre. Los ensayos están integrados al Proyecto Malezas que CREA implementa a nivel nacional.
"A pesar de las importantes lluvias ocurridas este año, el control de malezas logrado en los módulos fue excelente, de manera tal que en los mismos no fue necesario aplicar herbicidas residuales", señaló Maximiliano.
Al medir agua útil en el perfil, en la semana previa a la Jornada se registró que el consumo (o costo hídrico) de los diferentes cultivos de servicio fue de 70 a 90 milímetros respecto del testigo (barbecho químico). El proyecto contempla, una vez suprimidos todos los cultivos de cobertura, sembrar en diciembre un maíz tardío en los diferentes módulos, para lo cual se determinará, con anterioridad a la siembra, el aporte de nutrientes, costo hídrico eventual y el impacto del ahorro de aplicaciones de herbicidas, entre otras variables.
"Este es un buen año en lo que respecta a lluvias, pero el año pasado no fue así; el manejo de cultivos de cobertura o servicio debe diseñarse en función de la situación presente en cada ambiente, para lo cual es necesario perfeccionar esta tecnología de procesos, que está en plena formación", indicó Finello.

Las instalaciones deben ser cómodas en el tambo
La Ing. Belén Lazzarini, docente del área de Lechería de a FCA (Esperanza), investigadora en sistemas de leche simplificados, rentables, innovadores y amigables con la gente, fue muy clara al disertar sobre las instalaciones en el tambo. "Lo que ha pasado en la lechería argentina en los últimos años, es que la infraestructura en el tambo ha quedado desatendida y la inversión del productor se enfocó en alimentación, genética, maquinaria y el aspecto de las instalaciones de ordeño quedó relegado. En los últimos 20 años en Argentina los rodeos crecieron en promedio un 40 a 50%, que se ordeñan en las mismas instalaciones de hace dos décadas". 
 Seguidamente puntualizó: "lo que recomendamos es diseñar las instalaciones pensando en la gente y en las vacas, buscando que ambos estén contentos y sin estrés, porque es una fórmula que termina siempre con el mismo resultado: más leche y más plata para el productor".
Entre los tips para readecuar una instalación, en base a experiencias recogidas se pueden resaltar: a) el ordeño no debe durar más de dos horas con limpieza incluida; b) diseñar la sala de ordeño con muchas bajadas, calculando 12 vacas por bajada para no exceder el tiempo sugerido. Por ejemplo: para 200 vacas en ordeño, se necesitan 16 bajadas, porque con menos ya el personal pierde eficiencia que podría utilizar para detectar celos o mastitis, con el consecuente impacto económico, c) que la vaca llegue al ordeño lo más limpia posible para que la rutina de ordeño sea ágil. Para ello, los callejones deben estar bien abovedados y mantenidos para evitar el barro; d) los corrales de espera para el ordeño deben ser de dimensiones amplias, para que no queden vacas esperando afuera. La recomendación es 1,5 m2/vaca; para un rodeo de 200 vacas, se necesita un corral de 300 m2".
Según la Ing., "en los relevamientos de los tambos de Argentina nos encontramos con tres factores deficitarios: falta muchísimo cemento en los corrales de espera, callejones en mal estado y escasez de unidades de ordeño que no permiten tener rutinas rápidas, gente motivada y vacas sin estrés". Además, "invertir en las instalaciones no es la primera opción para un productor, especialmente aquellos que alquilan que no quieren mejorar una infraestructura que es ajena. Sin embargo, el tambo es una empresa y como tal, necesita de estas inversiones para obtener el máximo de eficiencia y rentabilidad".

Fertilizar las alfalfas
El Ing. José Jáuregui, docente de la FCA (Esperanza) y experto en pasturas (asesor técnico de GENTOS), insistió en que "las brechas productivas explican por qué se está lejos de los potenciales de alfalfa en nuestro país. El manejo de la alfalfa es clave: pastorearla en el momento adecuado, dejarla descansar en el otoño y acelerar la vuelta de pastoreo y con mayor frecuencia durante la primavera, para potenciar el consumo y la calidad de la pastura".
"¿Qué hacer en aquellos lugares donde la alfalfa no prospera o se pierde? Una buena idea es apelar a las mezclas forrajeras, cuya evidencia científica afirma que se ha mejorado mucho en este sentido. Algunos de los trabajos probados por CREA indican que en suelos donde hay limitantes, anegamientos o napas altas, funcionan muy bien las achicorias mezcladas con cebadilla, trébol blanco y rojo; también festucas consociadas con leguminosas; o alfalfas de grupos más bajos con festucas de tipo mediterráneas. Todo esto nos permite ampliar el abanico de pasturas para la región Santa Fe Centro".
Puntualizó que: "en el suelo está otra de las claves para una buena pastura. Siempre miramos el crecimiento aéreo y debajo nunca indagamos. Un factor paradójico es que la alfalfa extrae calcio del suelo, lo acidifica pero necesita un suelo neutro. Entonces en la medida que no reponemos bases y devolvemos ese calcio al suelo, lo que hacemos es limitar la fijación biológica de nitrógeno y limitar la disponibilidad de nutrientes como el fósforo". 
El otro factor importante, "es tratar de incorporar esa enmienda al suelo porque son poco móviles y además, la fertilización, que es una deuda pendiente en Argentina, particularmente en pasturas. La gran mayoría de los productores fertiliza en maíz porque es un cultivo estrella y caro, pero igualmente lo hace una vez en cuatro años. Pero en pasturas, quizás sólo hace un enmienda pero no refertiliza anualmente, lo que es crucial para lograr el máximo potencial", indicó Jáuregui. 
"Aunque parezca exagerado, sin hacer esto nos estamos perdiendo de producir casi un 100% de pasto en la zona; en promedio los tambos del país comen entre cuatro y cinco Tn/MS/año, mientras que en las lecherías pastoriles del mundo se consumen 8 a 12 Tn/MS/año. Por eso tenemos potencial para triplicar ese consumo de pasto en nuestro país, a partir de aumentar la producción y el consumo en base a mejorar el manejo".
En momentos críticos como estos, apostar al pasto es una de las cuestiones fundamentales para darle sustentabilidad y resiliencia a los tambos de la región.

El cambio climático
Federico Bert, Director de Investigación y Desarrollo de CREA, se refirió al  Cambio Climático y el  ambiente y su impacto sobre la producción agropecuaria. Describió cómo está cambiando el clima y qué se espera hacia adelante para la actividad agropecuaria: "hay una certeza que está cambiando el clima pero no están suficientemente claros los escenarios que puedan venir, pero está claro que el cambio va a avanzar y qué aspectos deben considerar los productores frente a esos escenarios. Hay dos cosas que pueden hacer, trabajar en las causas, es decir cambiar sus prácticas para  emitir menos gases invernadero para ayudar que el cambio climático se lentesca y por otro lado cambiar sus prácticas para ser menos vulnerables a las variaciones del clima porque en función del cambio climático porque van a ser cada vez más extremas". ¿Qué se puede hacer en este sentido? Nada muy distinto de lo que ya el hombre viene haciendo para enfrentar las variaciones que el clima tuvo siempre, diversificar las actividades, ajustar los manejos, por ejemplo el maíz tardío vs. el maíz temprano, es un ejemplo concreto de una práctica posible, el asociativismo para transferir parte de los riesgos, planificación financiera para enfrentar los momentos en que nos va mal para atender con recursos de los buenos momentos".

"Hay que medir y medir"
Luis Eduardo Lanfranconi, Ing. Agr. Profesor titular de la cátedra Protección Vegetal de la UN Córdoba y Técnico Extensionista de la Agencia de Extensión del INTA Río Primero. 
 Desde su lugar Lanfranconi fue categórico: "en esta Jornada vamos a abordamos la problemática de malezas, hay que plantearle al productor que hay que hacer un cambio muy grande de paradigma, que tenemos la necesidad de pasar de una tecnología de producto a una tecnología de proceso, que tenemos que dejar de pensar que los envases nos van a dar todas las soluciones embotelladas, sino que tenemos que empezar nosotros a buscar soluciones al sistema productivo. Con ese cambio de paradigma lo primero que tenemos que poner sobre la mesa para poder empezar a hablar de malezas, es que necesitamos un diagnóstico lote por lote y tenemos que darle una valoración a la problemática en el lote, porque si no ponemos un número no tenemos cómo comparar. Con ese diagnóstico, sabiendo qué hay y qué cantidad hay y qué nivel de complejidad tiene, armamos la planificación, esto se resume en que hay que medir y medir, después de armar esa planificación empezamos a hablar de cómo hacerlo: un ejemplo de 4 pasos es el que armamos para controlar yuyo colorado que es la maleza estrella hoy, lo primero que tenemos que pensar es que si la situación del lote es muy compleja los cultivos de servicio empiezan a ayudar, que es parte de la batería de ensayos que estamos mostrando, si el lote tiene una presión muy alta de malezas resistentes y malezas complejas el cultivo de servicio cumple un papel importantísimo porque evita que eso crezca rápidamente y tome tamaños muy grande  porque lo está conteniendo el cultivo de servicio. Después tenemos que tener en claro en conocer cómo son los ciclos de las malezas que tenemos en ese lote, cuándo empiezan a germinar, cuántas veces germinan en la temporada para tener una idea en un calendario qué es lo que hay y cuándo aparecen. Después tenemos que pensar en un herbicida que nos cubra los primeros 40 días antes de la fecha de siembra, o los 20-25 días antes, es decir un barbecho corto. Ese herbicida va a jugar un papel fundamental en la historia de las malezas en el lote, si hago bien este proceso se ha dado un paso fundamental, y con un preemergente estoy tranquilo sin necesidad a utilizar ningún otro herbicida, es decir tengo que hacer bien los deberes, es anticiparse a los problemas, ir manejando las riendas del problema, cuando se desboca ya perdí. El segundo paso es definir fechas de siembra y cultivos".

La importancia del suelo
Silvia Imhoff, docente de la FCA de la UNL, cátedra de Manejo de Suelos, ofreció su charla frente a una calicata. Según comentó, el objetivo fue hacer foco para que la gente aprenda a identificar cuándo hay limitantes en los primeros 30 cm. del suelo que son los que importan para el establecimiento de los cultivos y la exploración de las raíces para que pueda haber un buen aprovechamiento de los nutrientes y del agua. "Hoy en día hay problemas de compactación resaltó, entonces las raíces pueden penetrar sólo 10 o 15 cmt., y después se doblan o bifurcan, y todo lo que queda ahí debajo no lo aprovechan y eso es una limitante a lograr restando buenos rendimientos al cultivo". Se trató que los productores presentes observaran detenidamente el horizonte del suelo para mostrar las limitantes y se habló de las alternativas de manejo para superar el problema. "Nosotros tenemos que volver a la pala para evaluar los lotes haciendo una simple excavación de 40 x40x40 y observar el comportamiento de las raíces y es una forma de analizar si hay problemas de compactación y actuar para minimizar el problema para un futuro. El cultivo es necesario que explore la mayor profundidad para alcanzar la mayor cantidad de nutrientes y humedad, y en época de sequía es fundamental, hay productores que entienden el problema pero no se detienen a evaluar sus lotes". 

Fuente: Nuestro Agro

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