Nota publicada Edición Impresa "Noviembre 2019"
Cooperativismo

"La mayor virtud de la cooperativa es que trasciende a las personas"

Pablo Bocco se convirtió en el nuevo presidente del Consejo de Administración de "la Lehmann". Secretos del éxito de una institución en constante crecimiento.

Por Maximiliano Luján
Periodista de Nuestro Agro
mlujan@nuestroagro.com.ar

La Cooperativa Agrícola Ganadera Guillermo Lehmann se ha convertido en una de las instituciones modelos a nivel nacional. Con una cartera de socios que crece de manera sostenida y actividades que generan dividendos en tiempos difíciles, supo ganarse el respeto y la confianza de todos en el centro santafesino. Pero también ha logrado un gran reconocimiento por la calidad institucional que ostenta, esa misma que permite la incursión permanente de distintos actores en las filas del cooperativismo. Celebrada la Asamblea General Ordinaria en el mes de octubre, se confirmó que el Ing. Pablo Bocco será el presidente del Consejo de Administración para el período 2019/2020. Se trata de un reconocido productor agropecuario de Rafaela, con actividades en la zona rural de Presidente Roca, que se muestra orgulloso del lugar que ocupa. "Es un gran honor", confía a Nuestro Agro minutos después de conocerse su designación.
Nuestro Agro (NA) – ¿Qué significa pertenecer a la familia de "La Lehmann"?
Pablo Bocco (PB) – Sin dudas es un orgullo. Hablamos de una cooperativa que cuenta con una nómina de socios de alrededor 3.500 productores que a diario confían en un Consejo de Administración que tiene distintas miradas en muchas ocasiones, pero todas enriquecedoras. Yo digo que estamos en una empresa muy ordenada que a lo largo de los años adquirió una dinámica que trasciende a las personas. De hecho, una de las principales virtudes que presenta es la institucionalidad.
NA – ¿Allí radica una de las claves del crecimiento?
PB – Seguramente. El trabajo mancomunado de todos los que integramos la cooperativa es fundamental. Quienes integramos el Consejo de Administración somos productores como cada uno de los socios, que compartimos o padecemos problemas o necesidades, y que muchas veces generan debates y consensos de manera permanente. Las 14 personas que estamos en el Consejo tenemos tambo. Es un sello distintivo de la cooperativa y creemos que es una fortaleza muy grande de esta zona. La lechería dinamiza el empleo en la zona y nosotros desde el análisis de la cooperativa creemos que debe mantenerse esa fortaleza que brinda la producción mixta porque, por ejemplo, nos da estabilidad ante eventos climáticos y una reserva de patrimonio para atravesar crisis.
NA - ¿Qué análisis hace del último ejercicio?
PB –  Fue un ejercicio muy positivo, en el cual la rentabilidad estuvo apenas por encima del histórico. Este año nos dio un 2%, cuando menciona ese porcentaje en una operatoria de miles de millones supone que es una rentabilidad significativa pero no es tan así. Sin dudas que nos obliga a redoblar esfuerzos porque los márgenes son reducidos y en contextos inflacionarios como los que hemos tenido en los últimos años, cualquier desfasaje atenta contra la rentabilidad.
NA - ¿Esa solvencia permite proyectar inversiones aún en tiempos difíciles?
PB - Siempre que se pueda, las inversiones que llevamos a cabo se realizan con recursos propios. En la actualidad estamos ampliando la planta de acopio de la casa central en Pilar. La operatoria de la cooperativa en cereales en el último año fue de 440.000 toneladas y para operar de manera segura y confiable, a los fines de brindarles el mejor servicio a los socios, consideramos que debíamos incrementar la capacidad de almacenaje. La Cooperativa evalúa mes a mes todas las secciones para contar con un balance mensual y las inversiones se realizan con el capital acumulado que se va generando con las actividades. La incidencia de la toma de crédito de largo plazo de la cooperativa es prácticamente nula porque las condiciones no se han dado para ello. 

Una vida ligada al cooperativismo
La relación de Pablo Bocco y "la Lehmann" viene de larga data. En 1994, una semana después de haber rendido la última materia para recibirse de ingeniero agrónomo en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (FCA – UNL), comenzó a trabajar en la cooperativa como técnico. "Los primeros años desarrollé las tareas en Pilar (tenía un área de influencia menor a la actual) y en 1999 cuando se abre la sucursal en Rafaela seguí trabajando pero ya en la ciudad como gerente y por suerte la zona enseguida respondió a la propuesta comercial; de todas maneras mi relación laboral culminó en 2005", recuerda.
NA - ¿Cómo siguió el vínculo por aquel entonces?
PB - Cuando me retiré de la cooperativa, me dediqué a la producción en una explotación familiar, a la cual estoy abocado completamente porque mis hermanas están fuera del país. Hacemos lechería, agricultura y ganadería. Básicamente soy un productor mixto,  un clásico de la Guillermo Lehmann y muy típico de la zona.
NA – Hablando de la zona, ¿qué opinión te merece el potencial que presenta?
PB - Nuestra zona es un ejemplo muy grande del desarrollo que puede lograrse cuando se conjugan el campo con valor agregado. Rafaela está signada por el desarrollo de la agroindustria, las fuentes más importantes desde sus inicios fueron los frigoríficos y las industrias lácteas. Por eso estoy convencido que somos un ejemplo de la potencia que tiene el sector. 

Fuente: Nuestro Agro

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