Nota publicada Edición Impresa "Noviembre 2019"
Lechería

Las señales del mercado mundial

La oferta estacionada y una demanda sostenida a nivel global, impactan en los valores internacionales de los lácteos. ¿Qué pasa en los principales países productores y cómo se configura el intercambio comercial? Argentina juega en un contexto particular.

A pesar de tener la producción mundial de leche un volumen significativo, el comercio mundial de dicho producto es relativamente bajo en términos porcentuales. Se encuentra muy concentrada la oferta en pocos países/bloques y hay una cierta atomización en la demanda. Ese volumen pequeño, sumado a la alta relación que tiene con algunas variables de la economía mundial (precio del petróleo, valor del dólar, comportamiento del PBI, etc.), le dan al mercado lácteo mundial su propia característica de alta volatilidad y gran incertidumbre, que hoy mantienen los precios con un grado aceptable de competitividad.
En un reciente análisis del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), se describe el panorama del comercio mundial y su recuperación, afirmando que "repunta el crecimiento con una importante tasa de largo plazo". 
En 2018, el comercio mundial de productos lácteos (excluido el comercio intracomunitario de la Unión Europea) se desarrolló bien, bajo la influencia de una buena disponibilidad general de leche en la mayoría de los principales países exportadores de productos lácteos y un clima económico global positivo, que apoyó la demanda en los mercados internacionales, especialmente de regiones con deficiencia de leche como África y Asia, es decir, China.
En consecuencia, el comercio mundial aumentó un 5%, a un volumen de aproximadamente 77,8 millones de toneladas en equivalentes de leche (ver Gráfico 1). Con eso, el crecimiento fue sustancialmente mayor que en los últimos años, lo que refleja una mayor recuperación de la tasa de crecimiento anual promedio a largo plazo, que fue del 4,4% entre 2010 y 2018. Como resultado, el volumen del comercio mundial se ha expandido en un 40% desde 2010. Esto representa un volumen de aproximadamente 22 millones de toneladas equivalentes de leche. Se trata de la producción anual de leche de vaca de Nueva Zelanda, para ponerlo en perspectiva.
En 2018, el mercado de productos lácteos estuvo determinado en gran medida por los precios muy bajos de las proteínas. En Europa, los niveles de precios de la leche descremada en polvo (LPD) todavía se movieron bajo la influencia de una posible reducción de las grandes existencias de polvo de intervención de la UE. Al mismo tiempo, los precios de la grasa de la leche ya no alcanzaron los niveles altísimos vistos en 2017, aunque todavía se mueven a niveles muy superiores al promedio a largo plazo. En consecuencia, en promedio, los niveles generales de precios en 2018 fueron más bajos en comparación con 2017. 

El "crecimiento" de la producción
“Los suministros mundiales de leche para 2019 terminarán a la par del año pasado según las últimas previsiones. A principios de año, las expectativas eran de un pequeño aumento desde 2018, pronosticado en 0,3%”, estima el OCLA. 
¿Qué pasa en los países productores particularmente?
Unión Europea: se espera que el crecimiento en la producción de leche alcance el 0,5% para las entregas de 2019 en lo que va del año (hasta agosto) un 0,4% mientras las regiones productoras clave de Francia y Alemania han luchado por recuperarse de la sequía de 2018, los precios de la leche se han mantenido en nivles de punto de equilibrio, pero más clima cálido ha mantenido un límite en los rendimientos. Se espera un buen crecimiento de Irlanda, Polonia y, en menor medida, del Reino Unido, lo que compensará en parte el declive en otras regiones.
Estados Unidos: el crecimiento previsto de la producción se mantiene en 0,3% para el año, muy por debajo de la tasa de crecimiento típica de 1,0% a 1,5%. El período extendido de precios bajos y, por lo tanto, márgenes reducidos, ha llevado a una contracción en el rebano lechero. Las mejoras en los rendimientos han podido contrarrestar el impacto del número reducido de vacas
Australia: La producción de leche continúa contrayéndose, aunque a un ritmo más lento que el año pasado, los precios de la leche de granja están aumentando, pero compensados por los mayores costos de los insumos, los rebaños se están reduciendo a medida que los márgenes de los agricultores continúan presionándose.
Nueva Zelanda: La producción ha estado en niveles altos desde el comienzo de la temporada. Año contra año, el crecimiento ha sido inferior al 1% en lo que va de la temporada debido a las altas entregas a finales de 2018, las expectativas son de un crecimiento de entre 0 y 1% para la temporada 2019/20.
Argentina juega un partido aparte, como siempre. El clima favorable y los precios más altos de la leche están detrás de la recuperación de la producción pero el crecimiento se registró por primera vez este año en agosto, con entregas de hasta 2,1% superiores. "Se espera que la producción aumente solo un 2% respecto a 2018 para fin de año, en comparación con el pronóstico anterior de una caída del 5%", apunta el OCLA.
Como se observa en los gráficos 1, 2 y 3, los precios de la producción están en un delicado equilibrio, en un contexto inflacionario y con la incertidumbre de la llegada de un Gobierno diferente.
La rentabilidad de los tambos se complica a manos de la macroeconomía doméstica (ver Gráfico 5). El combustible, los servicios y el dólar (ahora más estable), siguen presionando, sumado a un conflicto en puerta para las industrias, a partir de un decidido reclamo del gremio ATILRA.
Nada nuevo para la cadena, acostumbrada a navegar en aguas turbulentas. 

Fuente: Nuestro Agro

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